Por Bramadero
corretean los ciervos
en primavera.
El Pozo Nuevo
huele a café y azúcar
de contrabando.
Llegué a los Términos
cuando ya amanecía
tú me esperabas.
ÁLAMO BLANCO (Populus alba)
El álamo
blanco es un árbol caducifolio de rápido crecimiento que cuenta con
un tronco robusto, una forma redondeada, ancha y columnar, un tronco grueso y
un sistema radicular muy fuerte.
Destaca por su aspecto blanquecino.
La madera del Populus alba se emplea habitualmente en la carpintería
ligera. Es uno de sus usos estrella, pero no el único. Asimismo, es muy
utilizada para realizar pasta de celulosa, construir paneles y elaborar
contrachapados.
¿Y cómo son sus partes aéreas?
Su copa está formada por hojas caducas, es decir, este álamo pierde su
follaje durante la época de seca (el otoño). Éstas son simples, alternas y
cuentan con un borde dentado. Su forma es oval o palmeada y el envés es de
color blanco (de ahí su nombre). Por el haz son verdes y tornan en un verde
diferente cuando cambia la estación del año.
¿Y sus flores?
Esta especie es dioica, es decir, hay ejemplares machos y
ejemplares hembras, por tanto, las flores de unos y otros van a ser
diferentes. Para el primero, es decir, las masculinas, son grandes, rojizas y
están dispuestas en amentos colgantes. Sin embargo, las femeninas son de
color amarillo-verdoso y se disponen en pies separados.
El álamo blanco suele florecer antes de que broten sus hojas (finales de invierno
o principios de primavera).
En cuanto a su fruto, cabe señalar, que éste es ovoide y se encuentra en
el interior de una cápsula que se abre por dos valvas, liberando así numerosas
semillas cubiertas de pelo.
Por lo general prefiere las zonas fértiles en las inmediaciones de los cursos medios y bajos de los ríos, no en vano, se encuentra muy asociado a los ecosistemas fluviales y aquellos que rodean arroyos y manantiales. En ocasiones se encuentra formando bosquetes que se confunden con la vegetación de ribera.. Es una especie que crece de forma natural por toda la Península, excepto en zonas excesivamente húmedas de la Cornisa Cantábrica.
La Alameda de Hércules en Sevilla, el jardín público más antiguo de Europa (1574),
fue creada saneando una laguna con el plantado masivo de álamos blancos (Populus alba). Aunque quedan pocos ejemplares antiguos, esta especie, con su corteza clara y envés blanco, sigue siendo emblemática y definitoria de este histórico paseo.
Historia: En 1574, el Conde de Barajas ordenó la plantación de álamos para convertir una zona insalubre (la Laguna de la Feria) en un paseo ajardinado.
Estado actual: La Alameda conserva aún ejemplares antiguos, aunque se han introducido nuevas plantaciones para mantener el paisaje original.
La Alameda toma su nombre precisamente de esta plantación, siendo los álamos blancos los protagonistas de su configuración desde hace más de 450 años.
es fácil que nos encontremos con hermosos ejemplares de alcornoques
y de encinas.
Que podamos extasiarnos con la jara pringosa,
con el jaguarzo,
o la peonía.
Y asomando la primavera, también lo hace el gurumelo (Amanita ponderosa) para deleite de los aficionados a su búsqueda.
Mientras tanto el agua que alimentaba al molino sigue su curso.
Eso sí, los corderos a lo suyo…
y los cerdos no digamos.
En el relato “En el último minuto” los protagonistas
con la Señora Palma, esposa de Manuel y madre de Miguelito, que es la que trata
de encauzar la vida de su hijo. Él por su parte confía más en el Chan, que
regenta una tienda de productos orientales y Pedro, su amigo de siempre.
Todos ellos configuran y le dan forma a este relato.
Rincón y Cortado son dos truhanes que se buscan la vida engañando a la gente en plena calle, hasta que dan de manera casual con D. Liborio, un párroco de costumbres poco sanas, al que tratan de extorsionar y ahí cambia todo. El relato lleva justo ese nombre “Rincón y Cortado”.
“Aparcamiento tramposo” es un alegato a esas situaciones de complejidad a la hora de dejar el coche en el centro de las ciudades. Los protagonistas son seres anónimos, con diferentes oficios, cada cual en lo suyo y siempre los vehículos de por medio.
Cuando un joven con inquietudes literarias se encuentra con una persona mayor con ganas de hablar parece que no queda otra sino tratar de escribir una historia al respecto. Eso le ocurre a Fernando, que al encontrarse con el Sr, Eligio sentado en un banco pudo enterarse qué fue de su vida, un tanto paradójica respecto a su relación con Doña Reyes, Maribel y la otra. Al fina surge el relato, que no es otro que “Pilatos llegó a octogenario”.
Relatos que pertenecen al libro “Bajo la luz de mi plaza-Otoño/Invierno”, editado en Acentuarte.