Cabalgaban en monturas
ligeras.
Luego de visitar La
Sepultura
se dirigieron con total
holgura
hasta Mendez, con olor
de ajonjeras.
Asomó entre medias
apostaderas
de amor eterno, de
buenaventura.
Hacia Pinar Sierra fue
su aventura
pedaleando al ritmo de
habaneras.
Santa Rosalía, Arroyo
Barquero,
Mina San Juan, Centenillo,
Los Llanos,
y en sus miradas, fiel
y lisonjero
un penetrante aroma de
romero
que les crea
sentimientos ufanos
al ver Aguas de Miel
como aguadero.
Después de mi descanso vacacional paso a leerte, tu poema es realmente bonito.
ResponderEliminarAbrazos.
Gracias, Conchi, por tu visita. Espero que te haya ido bien en tu descanso vacacional.
EliminarUn abrazo
J.R.Infante