jueves, 26 de octubre de 2017

A vueltas con las aves

                                                      Imagenes tomadas de la red



Esmerejón
Es un ave rapaz, la más pequeña de los halcones, a la que si he logrado ver en alguna ocasión ha sido visto y no visto con alta probabilidad de confundirla con alguna otra de su tamaño. Es por esta época cuando se le puede ver por nuestra latitud, debido a que es migrante. Merece la pena intentar localizarla.
                                             



Culebrera europea
Tengo su imagen clavada de aquellos primeros documentales que tan bien nos instruían en los tiempos del recordado Rodríguez de la Fuente. Se trata de una rapaz de gran tamaño que es fácil de distinguir por su tonos blancos y el cernido que la caracterizan.


                                    
Lo he visto cerca del agua, en la ribera y con ganas de levantar el vuelo en cuanto se siente observado. Más de una vez me ha asustado el a mi con sus chillidos. Nos visita en verano, pero en invierno se va.
SEO
                                                

Algo arisco también como el andarríos. He visto a unos pocos ejemplares cerca del agua, aunque lo normal es que se concentren en gran número. Son grandes viajeros.
SEO
                                             

jueves, 19 de octubre de 2017

Primeros compases


Llegó el otoño y con el los primeros compases de las distintas tertulias en las que participo. Para abrir boca comenzamos en Camas con el Club de Lectura Alféizar, que de la mano de Rosa y Estrella ya nos ha dejado claro cuál va ser nuestro enfoque participativo para este trimestre. Empezamos con La aventura del tocador de señoras de Eduardo Mendoza, libro de hilarante lectura, pero de gran profundidad como es habitual en este escritor, premio Nacional de Literatura. Hemos seguido con una segunda lectura: Ébano de R. Kapuscinski, que nos ha dejado a todos la piel de gallina, entre otras cosas porque podemos comprobar que desde que se escribió el libro, allá por los años noventa hasta nuestros días pocas cosas han mejorado en esa franja de África en la que nos adentra el periodista polaco. Por si alguien no estaba sensibilizado, la lectura de este libro deja las cosas más que claras.
En la segunda de las tertulias, la de La Casa del Libro en Sevilla, hemos debatido en torno al libro El huérfano de Adam Johnson, premio Pulitzer. Un libro que nos introduce, aunque sea mediante la ficción, en el desconocido mundo de Corea del Norte y que no puede estar de más rabiosa actualidad por las amenazas constantes de sus dirigentes y la actitud de D. Trump dando respuesta a las provocaciones.
Por último, en La Casa de las Sirenas, tenemos que lamentar el deceso de uno de los integrantes más queridos de este grupo: Antonio Polo, un hombre que ha sido todo un modelo de amor hacia la Naturaleza. No lo vamos a olvidar, porque de alguna manera nos ha dejado un legado en forma de crónicas que iremos desgranando poco a poco. En otro orden de cosas nos traemos entre manos la lectura de Germinal de E. Zola, libro que nos ha ocupado el verano y que ahora estamos aumentando su conocimiento a través de la película que con el mismo nombre fue llevada al cine.
Así que primeras lluvias, primeros compases literarios y una incertidumbre que sobrevuela nuestras cabezas porque estamos viviendo unos momentos muy confusos derivados del conflicto entre el Estado Español y la Generalitat de Cataluña. En las tertulias, como es lógico, no estamos ajenos a estos acontecimientos que nos preocupan sobremanera y de los que esperamos una pronta resolución por el bien de todos.

jueves, 12 de octubre de 2017

LLuvia



Protagonista te hice
a ti… sí, a ti,
          incolora línea,
la mitad de mi inspiración
          fue para ti.
Desde siempre, desde que
          en esta vida siento y
sufro,
         ver caer el agua furiosa,
dando latigazos sobre el suelo
          fue mi delirio.
Quince tormentas,
quince lamentos,
quince empapados poemas
           llevaban el signo majestuoso
que tu sabes imprimir.
Marcaste
           con cicatrices
serpenteantes
cabezos indómitos:
arrollaste bajo color
amarillento moles inverosímiles;
apaciguaste –sensata-
          la sed del fiel
campesino que no
          necesitó
sacar los santos a
          la calle.
¿Qué inspirado tiralíneas
          se encargó
de trazarte?
¿Qué envidiable poder
          confió
en tu bondad?
En una tarde
          olvidada,
obsesionada en tu idea,
          te llevaste
hasta confines inhóspitos
una parte
           de mi vida.
Cada lágrima que
llega al suelo
            me parece
desgarrada letra
                          huyendo
de sutil cautiverio.
¡Salten rayos vengadores!
¡Lluevan grafías oprimidas!
           Mueran
ahogadas en verde
           cieno
antes que permanecer
            esclavas
de níveo papel
inmóvil.

viernes, 6 de octubre de 2017

Agrandamundos




Álvaro Villa André nació en Noviembre de 1967 en Vigo. Álvaro nació con una Parálisis Cerebral que para bien o para mal iba a formar parte de su vida y de su carácter de superación. A la edad de 5 años emigró con sus padres a Alemania donde pasó toda  su infancia y adolescencia hasta los 18 años.
En primavera de 1986 regresa con su familia a la costa sur de Galicia. Es en ese momento donde empieza a tomar contacto con la poesía y la escritura.
En ese periodo Álvaro también empieza a tomar contacto con la Danza Contemporánea y se afilia  a un grupo de danza. Cabe decir que su minusvalía no es ni muchos menos impedimento para la  danza, Álvaro lo ve más bien como una liberación y oportunidad de expresar sus sentimientos con el movimiento y la música. En 1991 consigue con su poema “Metropolis” el II Premio del Certamen de Poesía “Feliciano Rolán” de La Guardia (Pontevedra).
En 1993 se desplaza a vivir a Tarragona, donde permanece 20 años ocupado en diversos trabajos como Diseñador de Webs y Traductor de Alemán hasta principios de 2013.
De 1999 a 2001 dirige y presenta en una Emisora de Rádio Municipal de Tarragona el programa “Music Explorer” dedicado a la música New Age, Ambiental y estilos similares. Se podría decir que los tres pilares artísticos que más influyeron en el fueron la música, la poesía y la danza.
En 2010 Alvaro inicia el blog de literatura y música “Las crónicas de Ava”, Juntamente con los poemas Alvaro también iba publicando músicas contemporáneas. Su idea fue la de crear un espacio donde fusionar poesía con música. Es en esa fase donde Álvaro retoma con más fuerza la redacción de nuevos poemas, añadiendo la novedad de escribir frases. Desde 2010 Alvaro también pública y comparte sus creaciones y publicaciones musicales en Facebook ante un creciente número de lectores y amigos que siguen su evolución.

En Septiembre de 2013 se traslada a vivir en Granada. Desde los primeros momentos Alvaro colabora activamente como voluntario en ASPACE Granada (Asociación de Parálisis Cerebral). Ejerce como monitor de danza contemporánea. En verano del 2014 Alvaro imparte en las instalaciones de Aspace Granada un taller de Poesía y Motivación Creativa. En otoño se realiza una II Edición del Taller que tiene buena acogida.
2014 resulta ser para Álvaro el año  de estreno de su primera publicación literaria. El 8 de Mayo presenta en Granada su libro Las Crónicas de Ava - Poesias y Frases del Alma de Danza,  Amor y Astronauta.

Mientras tanto Álvaro sigue entregado en la labor de escribir y crear. Finalmente en Septiembre de 2015 publica su segundo libro: Pelo mandarinas para ti, siguiendo la serie de Las Crónicas de Ava que comenzó con su primera obra.

Para Septiembre de 2016 Alvaro inicia la IV Edición del Taller de Literatura y Motivación Creativa en Aspace Granada. En esta ocasión imparte el Taller bajo el tema: Pasos para publicar un libro.
En Octubre su poema "Toca el cielo para abrir el pozo de las palabras" fue elegido para formar parte de la Antologia Poética "1er Certamen de Poesía y Prosa Poética de Aliar" de Ediciones Aliar.

En noviembre de 2016 gana con su trabajo ¡Átame! el primer premio de la 3a Edición del Concurso de Micro-Relatos Eróticos organizado por Tupper Sex Andalucia con Motivo de Nahia Film Festival que se organiza en Granada.

En primavera de 2017 publica su tercer libro: Las Crónicas de Ava – Agrandamundos – Poesía, Motivación y “No sé qué” con la editorial ALIAR Ediciones. Se trata de poemas y pensamientos diversos, acompañadas con fotografias que invitan a la reflexión. Para Mayo y Junio del 2017 inicia una gira de presentaciones de su nuevo libro "Agrandamundos" que le lleva a presentar en Granada, Móstoles, Zamora, A Guarda, Vigo, La Coruña, Bilbao, San Sebastian y Vitoria.

Al mismo tiempo
publica el CD “Agrandamundos”, con 9 composiciones propias de estilo Ambiental, Chill Out y New Age.
Un viejo sueño de Alvaro, que por fin puede verse reflejado en estas 9 composiciones


El libro que nos ocupa comienza con un prólogo de Rosa Ayuso que viene a decir de él: Un ser especial apartado de etiquetas y convencionalismos hipócritas. Palabras que subscribo por lo que conozco de Álvaro.
La poesía de Álvaro no es una poesía al uso, es pleno sentimiento que se convierte a veces en prosa poética de alto gradiente sensual. Con palabras sencillas, de total actualidad en la mayoría de las ocasiones, el autor logra llegar a la sensibilidad del lector porque sabe transmitir, sabe lo que se trae entre manos.
En libro tan denso como este que nos ocupa se suceden una diversidad de poemas que abarcan un amplio abanico de contenidos: temas sociales, poemas de amor, para la reflexión, de contenido ambientalista, político y un largo etcétera que tal vez no acierte yo mismo a catalogar en su totalidad. Sociales tan tremendos como "Denúncialo", "Por favor no borréis mi sangre de la pared", "Desquiciados" o "Cállate". En especial hay un poema "Galgo colgado" que me hizo cosquilla en las tripas cuando lo leí porque la escena descrita por Álvaro, la he vivido yo en mis propias carnes y nunca he conseguido quitármela de la cabeza. ¿Y qué decir de ese "Cromosoma21- La transparencia del Down", que pone la piel de gallina su lectura. A Álvaro que tanto le gusta viajar por los mundos siderales (a los que nos lleva a todos con sus composiciones musicales), no le resulta insensible el mayor mal que nos afecta a los terrícolas, la guerra. Así lo refleja, entre otros, en los poemas "A las doce empecé a visionar", "Bloqueo y hambre en Siria""Los niños de la guerra". El Universo  está muy presente  en su escritura, tal vez porque su pensamiento sea así, universal. El erotismo también está presente en esta entrega (Recordemos que en noviembre de 2016 gana con su trabajo ¡Átame! el primer premio de la 3a Edición del Concurso de Micro-Relatos Eróticos), lean pues "Puro y carnal). Álvaro quiere penetrar tanto dentro de sus composiciones que, a veces, sus poemas están cantados con voz femenina: "Eva no salió de la costilla de Adán", "Foto quemada, le dije. Vida preciosa me dijo". Dentro de los que me he atrevido a denominar ambientalistas, destaco "Gratitud solar", un canto a la luz que nos alumbra y entre los reflexivos no me resisto a recitar unos versos de "Barriendo con escobas"
A veces un punto
afinado de sensibilidad,
hace la diferencia de
que tú y yo terminemos
en la cama para
subirnos en barquitos
de papel y navegar
sobre mares de piel"
¡Qué bellas imágenes, Álvaro!
Hay composiciones en las que destaco su carácter positivista: En su poema "Escribe lo que te putea y haz salir la sombra emergente", dice el autor:
Para bien o para mal, naciste así,
y desde esa certeza puedes crecer.
También van en la misma línea, composiciones como "El mundo necesita a Superman" o "Poder"
Termino con la lectura de este poema, que tanto me ha gustado:
DEBERÍAMOS PENSAR EN UN ABRAZO
Abrazo a todo “Ser” fiel que jamás abandona y se distancia,
abrazo a todo recién llegado que también me recibe en su tierra, en su casa,
abrazo a todo sentimiento sincero que no solo dice,
sino que también hace.
Abrazo la comprensión por hallarme como aprendiz constante
del amar y del dar.
Abrazo la luna prima que me acuna desde que mi madre
me expulsó de su manto de ternura.
Abrazo la apertura emocional que me llega a través del derrumbe
y del mirar de nuevo esperanzado.
Abrazo la salvación que me advierte de no caer en el odio y la destrucción.
Y transmiten las ondas,
y transmiten las olas,
y no escucho apenas advertencias.
Y nadie que siente sinceramente, se queda esperando en el ayer,
nadie que tiene el corazón del valor y coraje,
persigue los pasos que se alejan.
Abrazos sentidos en toda su comprensión.

jueves, 28 de septiembre de 2017

El País del Mago



Cuenta la leyenda que allá por el siglo XIV un hermano del primer conde de Niebla era muy aficionado a las artes mágicas. Mientras buscaba hierbas para sus ungüentos curativos llegó a unas tierras muy cercanas a la frontera de Portugal...Al contemplar el paisaje quedó tan entusiasmado que decidió vivir para siempre en este lejano y mágico rincón, desde entonces todos los habitantes del Reino lo llamaron el País del Mago.
Eso fue hace siete siglos, porque ahora en pleno siglo XXI, un catedrático de la Universidad de Córdoba Manuel Peña Díaz ha puesto todo su empeño en que aquellas incursiones del hermano del conde, que dieron lugar a una población estable, se mantenga hasta nuestros días y que a través de la  latra impresa se manifieste como legado para la posteridad. Para ello se embarcó en la aventura, junto a la Sociedad Pagos de Sierra, de editar una colección de libritos donde los habitantes del lugar dejen su huella, cada cual a su manera.
Esto es lo que Manuel Peña ha conseguido:
1.-La carcajada del sepulturero, de Manuel María de Soto y Vázquez. Escritor nacido en Paymogo (1878-1917). "Luchador incansable, fue un pequeño burgués heterodoxo que deseaba un mundo más justo, que creía en el individuo y en la humanidad, que pensaba que el progreso también podía llegar pronto a su querido Paymogo."
2.- El cuadernillo de Pilar Sierra, de Casiano Cerrillo Domínguez. Escritor nacido en Sevilla en 1962 y residente en Paymogo. Alterna su dedicación literaria entre la narrativa y la poesía. Antepone la necesidad de un cambio de conciencia como cuestión imprescindible para verdaderos cambios sociales.
3.- A lápiz, de Manuel Peña Díaz. Historiador y hombre de letras nacido en Paymogo en 1962. Convencido que sin divulgación es inútil la investigación y es estéril el conocimiento, ha colaborado con conocidas editoriales, radios, televisiones, revistas de historia, prensa local, periódicos nacionales, y en la actualidad es el director de la revista Andalucía en la Historia.
4.- A la sombra de la Encina Gorda, de José Rodríguez Infante. Nacido en Paymogo en 1951. Residente en Sevilla pero con grandes vínculos con la tierra que le vio nacer. A través de la narrativa trata de reflejar el cotidiano vivir de los seres que habitan esta parte del mundo que le pilla más cerca. Cree en el poder seductor de la Literatura para hacer del hombre una persona más racional y sensata.
5.- Paymogo en sus palabras, de José María Agustiño Domínguez. Nacido en Huelva en 1975 y de amplias raíces paymogueras. Profesor de inglés en las Islas Baleares. Enamorado tanto de España como de Portugal piensa que el lenguaje debe ser un vehículo de unión "como es el caso de los dos que hay a ambos lados de la Raya que, a pesar de tener idiomas distintos, siempre nos hemos entendido... la palabras están para unir, y su legado merece ser mantenido para poder entenderlas con propiedad."
6.- Aves. Una aproximación a la avifauna de Paymogo, de José Rodríguez Infante.  Observar la aves es algo tan gratificante, que uno no puedo sino estar agradecido a la madre Naturaleza por habernos proporcionado esa posibilidad de ver que no somos los únicos seres inteligentes que habitan este Planeta. Esta guía pretende ser un instrumento útil para todos aquellos que quieran conocer el mundo más cercano que convive con nosotros, el de las aves.
7.- Cantos a Paymogo, de José Santos de Soto. Paymogo (1948). Fue especialista en Pediatría y Cardiología Pediátrica, ejerciendo su labor en el Hospital Infantil Virgen del Rocío de Sevilla. Es autor de 112 comunicaciones y ponencias científicas presentadas en congresos regionales, nacionales e internacionales y de 62 publicaciones científicas en revistas nacionales e internacionales.
8.- Corazón de adelfa, de Casto Márquez Ronchel. Nacido en Huelva en 1951. De padre y madre paymogueros, se considera desde siempre natural de su querido pueblo. Desde su época universitaria, pone música a poetas como Miguel Hernández, Lorca, Cernuda, Neruda y otros, dando recitales en la mayoría de las facultades de la Universidad sevillana, Colegios Mayores, teatros y otros centros. Más tarde comienza a componer sus propias canciones colaborando con reconocidos interpretes tanto flamencos como cantautores.
9.- Retazos. Romances y otros cuentos, de Dolores Díaz Vaz.  Nacida en Paymogo en 1956. Vive a caballo entre San Bartolomé de la Torre, lugar donde reside y Paymogo, su pueblo. Vivió su infancia entre la calle El Barrio y la calle Camioneta, escuchando cuentos y coplas a sus abuelos. En los años del colegio fue una lectora fantasiosa de pequeñas novelas de aventuras. Es una amante de la lectura.
10.- La memoria del viento, de José Francisco García Hernández. Autor nacido en Paymogo en 1950. Apenas fue al colegio, pero su afición a escribir y leer fue constante desde su infancia. Juez de Paz y miembro de la Junta de Gobierno de la Sociedad Pagos de la Sierra de Paymogo.
11.- Paymogo, ay mi Paymogo, de José María Vaz de Soto. Nacido en Paymogo en 1938. Reconocido y prestigioso escritor, que en 1988 consiguió el Premio Andalucía de Novela, con su obra Despeñaperros. Manuel Peña ha llevado a cabo un encomiable trabajo de recopilación de textos de Vaz de Soto, relacionados con el pueblo que le vió nacer. Divide su tarea en 12 apartados: Adiós a Paymogo, Los ojos de la memoria, Paymogo (En el entierro de un amigo), Mi pueblo, Infancia, Aquella vista tan familiar, Tierras quebradas y pedregosas, El viaje a los baños de verano, La culpa, El mundo era así, Te lo cuento ahora, Después de tantas vueltas.
Magnífica entrega y magnífica colección de libros, a la que aún le queda el premio gordo. Pero de eso, hablaré en otro momento.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Llega el otoño



No ha hecho más que a vislumbrar el otoño y al salir de casa me he encontrado con una marcha ciclista de todos los colegios de alrededor  para conmemorar que estamos dentro de la semana de la movilidad y que hoy es un día muy especial de cara a la recuperación de la ciudad para los peatones ¡cuántos años de lucha! Están siendo unos días en lo que todo vuelve a funcionar de cara al curso que comienza: recupero el ritmo de las distintas tertulias literarias en las que participo, de las que espero seguir aprendiendo para una mejor transmisión de los asuntos en los que me aventuro a escribir. El viernes 29 me espera Álvaro Villa André y su nuevo libro Agrandamundos, del que tengo mucho que contar en sucesivas entregas y del que estoy disfrutando con su lectura. Digo me espera, porque tengo el placer de presentarlo en La Corrala de la Calle San Luis por el conocido barrio de El Pumarejo de Sevilla. Se ultiman detalles para que en La Casa de las Sirenas demos comienzo nuestras tertulias literarias en las que departiremos sobre lo divino y lo humano en torno al mundo de la Literatura. El libro de relatos, Una parada obligatoria, figura en la parrilla de salida de varios club de lecturas, tan solo a falta de ir confirmando fechas para que, una vez más, le demos oportunidad a esos personajes agazapados entre sus páginas, para que demuestren el porqué de su existencia. Atrás quedaron los cines de verano, las sesiones de yazz en la Cartuja, las noches de flamenco en el Parque del Alamillo y el sopor de las noches del Sur. Ahora es otro tiempo, ahora comienzan a caer las hojas y se nos encienden todas las alarmas porque esto se acaba, cuando nos demos cuenta están las luces adornando las calles. En realidad tampoco hay tanta prisa: disfrutemos nuestro día a día, que es la mejor medicina para sentirnos vivos. Bienvenido el otoño y bienvenidos todos a esta página donde espero seguirles entreteniendo.

martes, 12 de septiembre de 2017

El día que fuimos a El Burgo




EL BURGO
11 de Octubre de 1996
Luego de tres largos años de ausencia, se inicia para mí una salida de fin de semana donde partimos desde Sevilla E., P. M. y yo, cargados de gente y equipaje, para recoger en el camino a M. G. y sus hijos.
El viaje es relajado hasta Ronda, donde se inicia un rosario de curvas que nos adentra poco a poco en unas cumbres desoladas y pedregosas, cuya vegetación nos da idea de la proximidad de la Sierra de las Nieves. Ascendemos hasta el Puerto del Viento (1190 m) para ir aproximándonos hasta el poblado, en el cual teníamos el contacto que habría de llevarnos hasta la Fuensanta, nuestro lugar de destino.
Un predispuesto motorista nos precede a los tres cuando el manto nocturno y el frío nos dicen lo que nos espera. A poco más de un kilómetro llegamos a un desvío de tierra, tragamos polvo por un tubo y llegado el momento nos llevamos una desagradable sorpresa, ya que todos esperábamos un refugio perdido en medio del monte y de repente nos encontramos con una multitud de coches aparcados al borde del camino, propio de un merendero de fin de semana. En medio del desaliento y de la noche descubrimos que hay agua –se oye-, tiendas de campaña y muchos árboles.
Cuando tomamos posesión de la casa, comienza a cambiarnos el semblante, puesto que nos hallamos una gran cortijada, adecuada como zona recreativa, pero que nos proporciona la independencia suficiente como para poder estar a gusto.
Una gran chimenea preside el rústico comedor y no tardaríamos mucho en comenzar a ahumarnos. Visita por todas las dependencias –la segunda planta se destina a dormitorios-, mochilas y bultos por todas partes hasta que poco a poco nos vamos situando y nos sentamos todos alrededor de la mesa para comernos la primera tortilla de patatas.
En el exterior descubrimos que la gente se lo monta alrededor de la candela, que tenemos que compartir los servicios y que el agua está fría como el carámbano. Como mascota, en esta ocasión figuraba “Chuti”, fiel amigo lanudo de P. M. Terminada la cena nos queda como fin de fiesta volver al poblado para recoger a R. y su “pontia”. Comienza así una especie de juego de gato y ratón hasta que finalmente el habilidoso compañero da con nosotros en medio de la oscuridad.
Como la noche estaba fría resulta algo movidita porque no todo el personal llevaba buenos sacos para aguantar el tirón, pero se consigue descansar, dentro de un orden, que en definitiva es de lo que se trataba.