miércoles, 8 de abril de 2026

Se Sevilla a Buenos Aires, 3 de Julio

Lunes 3 de Julio de 2006

La primera avenida que pillamos a mano, la recorremos para hacernos una foto con el obelisco al fondo.- La Avenida 9 de Julio impresiona por la gran cantidad de carriles que la conforman.- Llama la atención la enormidad de taxis (amarillo y negro), que se mueven por todas partes, autobuses con un monumental número en frontal, para que nadie se equivoque y pocos coche privados.-
Acá la gente se mueve mucho en taxi, camina deprisa y apenas se ven entradas de subte (metro).- La palabra “cuadra” está presente en las conversaciones cotidianas porque es la forma de aclararse a la hora de explicar donde se encuentran los sitios.- El Teatro Colón lo descubrimos pronto, aunque sólo sea en su fachada y la forma tan característica de hablar se nos va haciendo familiar.-
La sensación de hallarme muy lejos —desubicado puede ser la palabra adecuada—, me produce un malestar interno que a pesar de mis esfuerzos porque no trascienda, la sensibilidad de mi compañera, terminará descubriéndolo: Tiene presente el avión, la larga travesía, la ausencia de mis hijos y a pesar de que son aspectos sopesados antes de cruzar el charco, no dejan de comerme la moral.-
En la calle Juncal (domicilio de los jóvenes), encuentro una ventana abierta con el uso de interné y lanzo mi llamada a las ondas para conectarme con mis hijos y los amigos más íntimos como una primera              impresión bonaerense.- Tenemos a los anfitriones llevándonos de un lado a otro probando la primera parrillada que nos llena en demasía y conociendo el apartamento de la Recoleta, que nos produce la gran sorpresa del momento de descorrer las cortinas y encontrarnos tras un gran ventanal, la tapia de un cementerio (La Recoleta), con sus mausoleos, angelitos y demás parafernalia, eso si mirando para otro lado.- La calle que nos separa de tan lúgubre pared tiene una tráfico al que uno termina acostumbrándose pero que ni la persiana consigue amortiguar.- Eso si, acabamos tan cansados al final del día que cogemos la cama para amortizar el gasto y despreocuparnos del mundo exterior.-
El aspecto del bloque y sus elementos recuerda la España de los años sesenta: Ascensores con cierres, ausencia de contenedores para la basura, gas ciudad que deja mucho que desear.- Aspecto pobre que refleja la situación actual de la Argentina donde se gana poco y el peso se cotiza cuatro veces menos que el euro.- En la calle se ven policías uniformados y armados parapetados en soportales y esquinas solitarios y con escaso apoyo motorizado.- En los super y tiendas se observan muchas medidas de seguridad, mucha vigilancia.-
El complejo La Recoleta nos llama la atención para aprovechar la soportable de lo que parece una catedral para llenarlas de tiendas de diseño.- Existe un Centro Cultural al que no pudimos acceder por estar cerrado.

domingo, 5 de abril de 2026

Mi plaza, reflexiones.

 


Mi plaza tiene un reloj. Claro, ese que nos marca las horas queramos o no. Ahí sentado cómodamente en un banco con una libreta y un bolígrafo fui pergeñando lo que terminaría convirtiéndose en relato. Tomé apuntes de la vida que en esa tarde discurría a mi alrededor, sin yo levantarme ni hacer ninguna encuesta, tan sólo con abrir mis cinco sentidos a la vida que en ese instante estaba desplegándose. Los niños, los adultos, los perros, las palomas, la estatua ecuestre, los setos, el kiosco de chucherías, las palmeras, el clima, mi estado de ánimo. Todo un complejo entramado de sensaciones que terminarían por dar forma a ese relato, “Mi plaza”, que vio la luz abrigado por las tapas del libro “Bajo la luz de mi plaza” -Primavera/Verano, que fue publicado por la Editorial Acentuarte.
Con lo que yo no contaba, ni creo que ninguno de los lectores que han tenido la oportunidad de leer el susodicho relato es que la narración  de esta historia recayese sobre un elemento ornamental, sin alma aparente, pero con muy buena vista, tanta que me convenció a mí mismo.
La plaza donde discurren los hechos no es ni más ni menos que la Plaza Nueva de Sevilla. No podía empezar de mejor manera esta serie de relatos, todos ellos relacionados con las plazas intramuros de la ciudad de la Giralda.
Hasta ahí puedo contar… lo demás hay que descubrirlo. 

viernes, 27 de marzo de 2026

La casa deshabitada. Capítulo XIV

 






El novelista necesita conocer la vida para poder inventar algo sobre la realidad 
 José María Vaz de Soto

 Sábado
Fue el ulular de la tórtola turca la que me devolvió al mundo de los vivos, mucho antes de que tomase conciencia de la hora que era. Adormilado aún, permanecí bajo la sábana con la esperanza de que mi compañero hubiese abandonado ya la habitación. Lo cierto es que le había sentido levantarse, trastear en el cuarto de baño y rebuscar en su maleta, pero vino a verme Morfeo y para colmo de mi felicidad consiguió acunarme en sus brazos. Así que tras unos minutos de espera y una mirada furtiva a su cama, pude comprobar que, en efecto, estaba solo. Temeroso miré el reloj, no fuera a ser que mi estado de bienestar se derrumbase por impertinencias horarias. Ocho y media de la mañana. Hora perfecta. Tenía tiempo de levantarme, ducharme, acicalarme y bajar a desayunar. El día no podía comenzar con mejores augurios. Hasta me animé a canturrear algunos de los fandangos que escuchamos la noche pasada…

Y un pajarillo me oyó,
salí al campo, di un suspiro,
y un pajarillo me oyó.
Que tal suspiro daría…

Ahí me quedé atrancado, me faltaban un par de estrofas, pero no encontraba cuales eran. Lo cierto es que oímos tantos y tan bien interpretados que los tenía todos mezclados. Oí jaleo en el pasillo, así que me apresuré y dejé para otro momento las conclusiones del fandango. Ya me acordaría. Pero cómo la mente no para, de lo que me acordé fue de conectar la radio para ver que había trascendido de la rueda de prensa.

.../... 

 

miércoles, 25 de marzo de 2026

Cruzamos juntos


 

Cruzamos juntos el límpido valle
hasta llegar a Boí. Tu mirada
de miel fue calando como espada
de inusitado placebo .Una calle 

de Barruera nos llama. Qué detalle!
para estas dos almas enamoradas
que miran más allá entusiasmadas
bajo el alboroto de un pasacalles. 

Taüll nos graba a fuego páginas
de fieles leyendas, mientras mis labios
buscan los tuyos bajo un avellano 

centenario. Absortos en láminas
veo el pico del urogallo. Sabios,
mis dedos rozan tu ardiente mano.

miércoles, 18 de marzo de 2026

El jubilata viaja a Paymogo


 Aprovechando la Feria del Gurumelo de 2026, el jubilata aficionado a ese exquisito manjar, viajó hasta el municipio de Paymogo para darse a conocer a propios y extraños.
En medio de una multitud deseosa de pasar unos días inolvidables alternó con unos y otros, ofreciendo lo mejor de su amplio palmarés, no sólo con la presentación de la nueva novela LA VIDA SECRETA DE UN JUBILATA, sino compartiendo mesa y mantel con sus hermanos de anteriores años tanto el el terreno de la prosa como en el de la poesía.
Estuvo acompañado por la poeta ecuatoriana Magdalena Sánchez González y con el también poeta local Casiano Cerrillo Domínguez. 
Días inolvidables que quedaran impresos en la retina de este amante de las letras, que sin duda disfruta con la presencia de esa gente que se para ante el stand y pregunta por diversas cuestiones concernientes a la creación literaria y al mundo que la rodea.
¿Cuál será su próximo destino? Pronto lo sabremos.

sábado, 7 de marzo de 2026

La chica de Nueva Inglaterra

 

                                             Una parada obligatoria en:

LA CHICA DE NUEVA INGLATERRA.- Shewood Anderson

Uno de los mejores libros de relatos que he leído en los últimos tiempos. Se trata de un autor norteamericano que vivió a finales del XIX y principios de XX. Retrata la vida rural de la época de maravilla, las ansias de los jóvenes de salir de ese mundo y buscar la ciudad. Es una forma de narrar distinta, desde los sentimientos, sin apenas diálogos o al menos situados en un segundo plano. No hay violencia, no hay sexo como excusa para el relato, hay una forma muy natural de contar, la mayoría de las veces desde la primera persona y sin líos de muchos nombres que enreden la historia. Trece relatos, el último de los cuales “De la nada hacia la nada”, más extenso que todos los demás, una especie de novela corta. Relaciones de padres e hijos muy recatadas y que constituyen la  esencia de lo que se cuenta. Sólo uno de los relatos, “Guerra” se sale del contexto general, al situarla en Europa, eso sí apoyándose en un viaje en tren por las extensas praderas norteamericanas.- Más que recomendado. 

MI VIDA QUERIDA.- Alice Munro

Primer contacto con la Premio Nobel 2013 que me deja un buen sabor de boca. En los relatos se repite el mismo marco de fondo: la familia, el ambiente rural, la narración en primera persona, la guerra europea. Todo lo narrado tiene la fuerza de la primera persona. Discurre en una etapa infantil carente de conflictos. Se repite la idea de los desencuentros a lo largo del tiempo. Parecen escenas cotidianas pero trata de las vueltas que da la vida. Suena muy natural con relaciones familiares sin estridencias. Puede parecer algo poético. En “Tren” el narrador es omnisciente y pasa por ser uno de los más interesantes, según mi criterio. “Noche” trata de una manera muy sutil una relación familiar de gente humilde donde todo parecería indicar que podría terminar de mala manera. Al final queda un agradable sabor de boca. 

CUENTOS.- Ignacio Aldecoa

Las veinte ediciones de este libro que sacó a la luz Josefina Rodríguez dicen mucho de la trascendencia de los escritos de Aldecoa.- Dividido en cinco tramos: El trabajo, la guerra, la burguesía, los viejos y los niños y los seres libres, podemos encontrar toda una gama de relatos con los que el autor nos acerca a la realidad del momento.- En todos ellos predomina el diálogo por encima de todo, dentro de esa prosa sencilla que llega incluso a hacer uso de ciertos modismos de la época.- Percibo no obstante en esta selección de títulos cierto alejamiento del autor hacia el Sur, parece que no le caen demasiado bien la gente de esta parte de la geografía española, a veces cayendo en el tópico de la flojera y otras con ciertos remilgos al acercarse por aquí.- El último de los relatos, Ave del paraíso, es el que presenta rasgos distintos con respecto a los demás; es más largo y además está escrito en un tono diferente, poniendo un poco en entredicho a la gente bien, a la buena vida, al libertinaje.- Con todo ello estamos ante una buena muestra de la obra de Aldecoa, en la que no faltan sus referencias al mundo rural.

 

jueves, 5 de marzo de 2026

El candado

 



El jardinero encontró un candado prendido en el corazón del seto, ¿qué hacer? —se dijo, y decidió añadir una aceitera a su juego de herramientas.