lunes, 26 de octubre de 2026

La metamorfosis


                                                      Una parada obligatoria en:

LA METAMORFOSIS.- Franz Kafka

A los pocos días de añorarla he tenido la fortuna de encontrarme con “La metamorfosis” y en verdad que se merece todos lo elogios que he podido leer o escuchar y toda la trascendencia que tuvo tras su publicación. Un libro de pocas páginas, pero con denso contenido, que a mi entender tiene tantas formas de cogerlo que a mí me queda la duda de quién es realmente quien sufre el cambio: el protagonista o el resto de la familia. ¿No deberían haberse puesto a llorar a lágrima viva delante del hijo en lugar de encerrarlo bajo llave? ¿No sé qué pasaría con muchas personas si cambiases drásticamente su fisonomía? En fin un lío mental en el que nos sumerge el autor y que engancha desde la primera línea. Excelente.

DOCE CUENTOS EN CONTRA.- Bárbara Jacobs

Una colección de cuentos para hacer honor al título, porque no tienen desperdicio ninguno de ellos. Muy original “Carol dice” con el empleo de tres idiomas distintos para describirnos tanto los personajes como el propio desarrollo de la acción.- Si mencionamos a “Dacti dung baal” de página y media ¡ahí hay que morir! No sé si está escrito en algún idioma en concreto o se trata de un jeroglífico que hay que descifrar. Me quedo con un pensamiento de la autora: “El escritor escribe porque quiere poner orden en el caos de su emoción, de su pensamiento, de su experiencia. Si alguien lo lee y al leerlo lo pasa bien y su espíritu se eleva aunque sea un poquito, la literatura habrá cumplido su misión”.- Por tanto lo que sucede con la obra de un escritor no es — o no debe ser—, ni su punto de partida, ni su meta.

EL RUBÍ DEL ARZOBISPO Y OTROS CUENTOS.- Giovanni Bocaccio

Sorprende la época en la que fueron escritos estros relatos,  y que aún hoy se pueden leer con toda frescura. Asuntos de cortesanas, amores, desamores y mucho ingenio. Los ricos con sus riquezas y los pobres con sus ganas de buscarse la vida desfilan por estas páginas creando situaciones que en primer lugar entretienen, pero después dan que pensar como la condición humana ha evolucionado tan poco en tareas amorosas y que difícil resultaría la vida de entonces siempre con la soga al cuello cuando no por una cosa por otra. Muy buena lectura.

 

viernes, 23 de octubre de 2026

Sobraban las palabras

 


Todas las noches igual; no hacía más que echarse en la cama cuando comenzaba el concierto. Si encendía la luz, cesaba el ensayo; apagaba la luz, seguía el concierto; si se levantaba con la luz apagada, al más mínimo tropiezo ya no se oía nada; si volvía a la cama, continuaba la música. Así que una noche, cuando todo comenzó, se deslizó de la cama, sujetó con una mano la minilinterna y con la otra el bote de spray, reptó hasta la fuente de sonido conteniendo la respiración, iluminó el pequeño orificio del que salía aquella voz de barítono y lo abroncó. Terminada su proclama, agitó el frasco de insecticida y apretó el botón con toda energía. Cuando quiso reaccionar, el grillo ya se había ido.

jueves, 15 de octubre de 2026

En matadero

 


En Matadero
galopan los caballos
buscan las cintas 

Encina Gorda
qué fue de tu presencia
qué mal hiciste. 

Albahacar
piedra resbaladera
sábanas blancas.

martes, 13 de octubre de 2026

El tejo

 


https://www.naturcyl.es/noticias/curiosidades-de-la-tejo/

El tejo, de porte contenido pero aura poderosa, es uno de los árboles más antiguos y enigmáticos de Europa. De hoja perenne y crecimiento lento, este conífero puede superar los 15 metros de altura y vivir más de dos mil años. Su tronco retorcido, corteza rojiza y follaje denso lo hacen inconfundible en los rincones umbrosos de bosques atlánticos y cantábricos. A pesar de su toxicidad, el tejo ha sido venerado por culturas antiguas como símbolo de eternidad, sabiduría y conexión
con el más allá.

El tejo contiene un alcaloide llamado taxina, extremadamente tóxico para humanos y la mayoría de los animales. Sin embargo, de sus hojas se extrae también el paclitaxel, principio activo esencial en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer, como el de mama o el de ovario. Así, este árbol milenario guarda en su interior un veneno que, transformado por la ciencia, se convierte en remedio que salva vidas.

Para los pueblos celtas, el tejo era el árbol de la muerte y la resurrección. Se plantaba junto a necrópolis y ermitas, y se creía que sus raíces conectaban el mundo de los vivos con el de los espíritus. En muchos lugares del norte de España todavía se conservan ejemplares monumentales junto a iglesias románicas, donde la tradición señala que los antiguos druidas realizaban rituales de paso y protección. Algunos relatos cuentan que quien dormía bajo un tejo podía recibir visiones o mensajes del otro mundo.

La longevidad extrema del tejo ha permitido datar algunos ejemplares como verdaderos testigos de la historia. El tejo de Bermiego (Asturias) o el de Barondillo (Madrid) superan los mil años y son considerados árboles singulares en el patrimonio natural de España. Aunque su madera es muy apreciada por su elasticidad y resistencia —utilizada antaño en la fabricación de arcos—, su explotación se ha visto limitada por su escasez y valor simbólico. Hoy en día, se le protege como especie clave en la conservación de bosques relictos. En Castilla y León destacan por su valor ecológico y paisajístico la Tejeda de Tosande (Palencia) y la Tejeda de El Tejedelo (Zamora), dos de los bosques de tejos más notables del sur de Europa.

En pleno Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, en Jaén, está el que muchos consideran el tejo más viejo y monumental de España. Crece en el Valle de los Tejos Milenarios, un paraje sombrío y húmedo que mantiene intacto su aire primitivo.

La Ruta de los Tejos Milenarios empieza a pocos pasos del nacimiento del Guadalquivir. Son apenas 2,7 kilómetros de recorrido circular, con un desnivel moderado que no exige demasiado.

jueves, 8 de octubre de 2026

Ruta Tinto

 


El itinerario comienza en la estación de Gadea, a unos 6.5 kilómetros, desde La Palma del Condado (Huelva) por la carretera a Valverde del Camino. Deberemos seguir el trazado de la vía del tren hacia la derecha, siempre junto al río, que nos servirá de guía en esta ruta, donde visitaremos siete molinos harineros, todos situados en la margen izquierda del río.

Todos los molinos están situados a una distancia aproximada de un kilómetro uno de otro. La mayoría de ellos construidos en el siglo XIX y disponen de un dique en oblicuo para canalizar el agua. Algunos de ellos aún conservan en buen estado las piedras que se utilizaron para moler el trigo.

Además del de Gadea, podemos ver los molinos de San Juan, Sastre, Nuevo, Cuervo, Rincón y Cascajal, desde donde iniciaremos el camino de vuelta, optando por la otra orilla para ver los diques de los molinos y volver por la orilla del puente de Gadea.

Esta ruta se desarrolla por el río Tinto a su paso por los términos municipales de Niebla, Villarrasa, Paterna del Campo y La Palma del Condado. Tiene una longitud de 6’5 kms con una dificultad baja.

El río Tinto tiene una longitud de 100 kms y es quizás para muchos el gran desconocido. El no poder aprovechar sus rojizas aguas para el regadío lo hace diferente de los demás, pero es quizás la razón natural de sus aguas teñidas el motivo por el cual tienen un atractivo especial y sólo existen dos ríos en el mundo con las mismas características.

El itinerario comienza en la Estación de Gadea, que pertenece al antiguo ferrocarril minero de la Compañía de Minas de Riotinto. A un kilómetro, en el molino Nuevo o molino de los “Santos” podemos ver restos de algunos azulejos a la entrada; más tarde a la altura del molino del Rincón podemos ver como las aguas de la presa del Corumbel han desplazado a la vía del tren fuera de su trazado; hasta no hace mucho allí mismo se encontraba una enorme piedra de moler.

El molino de Cascajal, situado en el final del recorrido, se encuentra en un buen estado de conservación. En el interior podemos ver restos de una cabria y las piedras de moler el trigo.

También es interesante: El trazado del ferrocarril lo podemos seguir desde San Juan del Puerto hasta Nerva, de donde parte un tren turístico hasta el apeadero de los Frailes en Berrocal. En todo el recorrido hay unos quince molinos aproximadamente. Río arriba encontramos cuatro túneles, el primero a unos siete kilómetros. Es el túnel Salomón con el puente de hierro, siendo un emblema de la Cuenca Minera.