Una parada obligatoria en:
LA METAMORFOSIS.- Franz Kafka
A los pocos días de añorarla he tenido la fortuna de encontrarme con “La metamorfosis” y en verdad que se merece todos lo elogios que he podido leer o escuchar y toda la trascendencia que tuvo tras su publicación. Un libro de pocas páginas, pero con denso contenido, que a mi entender tiene tantas formas de cogerlo que a mí me queda la duda de quién es realmente quien sufre el cambio: el protagonista o el resto de la familia. ¿No deberían haberse puesto a llorar a lágrima viva delante del hijo en lugar de encerrarlo bajo llave? ¿No sé qué pasaría con muchas personas si cambiases drásticamente su fisonomía? En fin un lío mental en el que nos sumerge el autor y que engancha desde la primera línea. Excelente.
DOCE CUENTOS EN CONTRA.- Bárbara Jacobs
Una colección de cuentos para hacer honor al título, porque no tienen desperdicio ninguno de ellos. Muy original “Carol dice” con el empleo de tres idiomas distintos para describirnos tanto los personajes como el propio desarrollo de la acción.- Si mencionamos a “Dacti dung baal” de página y media ¡ahí hay que morir! No sé si está escrito en algún idioma en concreto o se trata de un jeroglífico que hay que descifrar. Me quedo con un pensamiento de la autora: “El escritor escribe porque quiere poner orden en el caos de su emoción, de su pensamiento, de su experiencia. Si alguien lo lee y al leerlo lo pasa bien y su espíritu se eleva aunque sea un poquito, la literatura habrá cumplido su misión”.- Por tanto lo que sucede con la obra de un escritor no es — o no debe ser—, ni su punto de partida, ni su meta.
EL RUBÍ DEL ARZOBISPO Y OTROS CUENTOS.- Giovanni Bocaccio
Sorprende la época en la que fueron escritos estros relatos, y que aún hoy se pueden leer con toda frescura. Asuntos de cortesanas, amores, desamores y mucho ingenio. Los ricos con sus riquezas y los pobres con sus ganas de buscarse la vida desfilan por estas páginas creando situaciones que en primer lugar entretienen, pero después dan que pensar como la condición humana ha evolucionado tan poco en tareas amorosas y que difícil resultaría la vida de entonces siempre con la soga al cuello cuando no por una cosa por otra. Muy buena lectura.


