lunes, 7 de septiembre de 2026

Un destripador de antaño

                                

   

                              

                                  La parada obligatoria del día de hoy versa sobre: 

UN DESTRIPADOR DE ANTAÑO Y OTROS RELATOS.- Emilia Pardo Bazán

 Magníficos relatos inspirados en tierras gallegas que nos cuentan lo intrincado de la mente humana, supongo que amparada por el ambiente. Emilia utiliza un lenguaje propio de la zona que todavía hace –si cabe -, más intrigante y más hermosa la lectura.
Como siempre que hay misterio y además quien lee sabe que son pocas páginas, se degusta el producto de un tirón para aliviar el ansia de llegar hasta el final de lo que se cuenta. Es la ventaja que tiene este tipo de escritura. Anecdóticamente esta autora nació cien años antes que yo. 
                                    

EL SILENCIO BLANCO.- Jack London

Tiene un buen comienzo este relato – siguiendo los viejos cánones, pero luego se va complicando la cosa y al final no termina de convencerme, a pesar de que posee los ingredientes adecuados que me suelen gustar: la aventura, el medio natural y la intriga. Auque se trata de dos relatos distintos, se repiten algunos personajes, claro que el denominador común no cabe duda que es la nieve y ese mundo extremo en el que hay tan poca distancia entre la vida y la muerte y además no buscada, sino impuesta.

 RELATOS CÓMICOS.- Edgar Allan Poe.

En la contraportada del libro nos advierten que se trata de una obra totalmente desconocida de este autor; acostumbrados a sus relatos de intriga y terror aquí nos encontramos, en efecto, con unos escritos que si se les quitara el nombre del autor, sería difícil pensar que estuviera Poe detrás de ellos. Pero tampoco es impensable que todos los escritores tienen una evolución, o simplemente una serie de escritos que es probable que nunca verían la luz, de no ser que al alcanzar la fama con otras creaciones, ya todo parece importante, por no decir obra de arte.- Hay comicidad en este libro, pero también situaciones surrealistas que se hace difícil pensar que las hubiese escrito Poe, pero a la hora de rebuscar en los autores, siempre nos podemos encontrar sorpresas.

 

sábado, 5 de septiembre de 2026

Cosa de enamorados

 


Un anuncio de radio equivale a una hilera de ladrillos, una noticia de última hora a un enfoscado de dos metros y una canción de amor…¡ay, quien pudiera!

viernes, 28 de agosto de 2026

Cabalgaban


 

Cabalgaban en monturas ligeras.
Luego de visitar La Sepultura
se dirigieron con total holgura
hasta Mendez, con olor de ajonjeras. 

Asomó entre medias apostaderas
de amor eterno, de buenaventura.
Hacia Pinar Sierra fue su aventura
pedaleando al ritmo de habaneras. 

Santa Rosalía, Arroyo Barquero,
Mina San Juan, Centenillo, Los Llanos,
y en sus miradas, fiel y lisonjero 

un penetrante aroma de romero
que les crea sentimientos ufanos
al ver Aguas de Miel como aguadero.

miércoles, 26 de agosto de 2026

El acebo

 


https://www.arbolapp.es/especies/ficha/ilex-aquifolium/

«El suelo estaba duro como el hierro, la escarcha permanecía rígida al rozar los acebos, los carámbanos tintineaban y relucían al caer».‘Las desventuras de John Nicholson’, Robert Louis Stevenson

El acebo tiene el porte de un arbusto muy denso y ramoso o el de un árbol que alcanza hasta los 12 m de talla. La corteza y ramas son grises y lisas. Las hojas son persistentes, simples, alternas, más o menos ovaladas y en general con el margen lleno de espinas. Miden hasta 8 cm de largo, son verde-oscuras y lampiñas por ambas caras, lo que las diferencia de las de la coscoja (Quercus coccifera L.), que son mucho más pequeñas y claritas, o de las de la encina, que son algo menores y tienen el envés aterciopelado. Tanto encinas como coscojas viven en ambientes mucho más secos que el acebo. Hay ejemplares macho y ejemplares hembra. Los machos tienen unas flores blanquecinas que suelen pasar desapercibidas, pero las hembras, tras la fecundación, producen unos frutos globosos del tamaño de un guisante, que son verdes al principio y tornan al rojo intenso al madurar.

DISTRIBUCIÓN

El acebo es una planta centroeuropea y mediterránea, que no llega muy al norte en Europa. También se encuentra en el noroeste de África y sureste de Asia. En la Península es más abundante en la zona septentrional y a medida que se desciende en latitud se va acantonando en las serranías y áreas montañosas.

MÁS INFORMACIÓN

La madera de acebo es de muy buena calidad, dura y tan densa que no flota en el agua, por lo que no sería útil en la industria naval. Es apreciada por los ebanistas para elaborar mangos, culatas de armas y por teñirse bien de negro e imitar a la de ébano; además es muy estimada como leña, para hacer carbón y por los pastores para confeccionar bastones resistentes. En este sentido, Miguel de Cervantes cuenta en el cap. XIII de El Quijote: «Venían unos pastores hacia ellos y traía cada uno un grueso bastón de acebo en la mano…». Y el poeta y militar toledano Garcilaso de la Vega en sus poesías escribe: «Allá dentro en el fondo está un mancebo, / de laurel coronado y en la mano / un palo, propio como yo, de acebo».

Sus hojas se usan como forraje del ganado en invierno y sobre todo como adorno navideño, especialmente si vienen acompañadas de los frutos maduros rojos. Esta práctica al parecer está originada al asociarse simbólicamente la corona de espinas de Cristo con sus hojas puntiagudas y las gotas de sangre con sus frutos rojos. Además, con su corteza se prepara la liga, una goma empleada en la captura de pájaros, actualmente prohibida para este fin. El acebo también se usa mucho como planta ornamental, aguanta muy bien la poda y tiene numerosas variedades de jardinería que realzan las espinas o matizan su verde intenso con bordes o manchas blancas o amarillas.

El acebo está protegido en todo el territorio por las legislaciones andorrana, española y portuguesa. Además, aparece en los catálogos de especies protegidas o amenazadas de numerosas comunidades autónomas españolas. Si se va a usar como decoración navideña, conviene asegurarse de que procede de viveros o de que su explotación es sostenible y legal.

https://www.jaenparaisointerior.es/es/w/acebedas-bosques-lauroides-de-alta-montana?filterCategoryIds=376128&operationType=AND

Las acebedas, donde el árbol o arbusto dominante es el acebo (Ilex aquifolium), es una formación tan cerrada que no permite el desarrollo de sotobosque. Encontrar un bosque como este en el sur, en Andalucía, es todo un lujo. Estos bosques se extienden por el centro y norte de la Península, y los que aquí tenemos son una joya vegetal. Estos arbolillos llegaron aquí hace miles de años, empujados hacia el sur por el frío y el hielo de la última glaciación.

Al retirarse los hielos, los acebos emprendieron una migración en sentido contrario, reconquistando hacia el norte el territorio perdido, con lo que podemos afirmar que todos los acebos de Europa son descendientes de los nuestros. Por lo tanto, cuando disfrutemos de este bosque, recordemos que estos acebos están a la espera de la próxima glaciación… para que, después de ella, Europa vuelva a tener acebos. 

jueves, 20 de agosto de 2026

Como aquella mística agua


 

Como aquella mística agua que brota
por oscuro laberinto rocoso,
para volver en momento dichoso
todo mi tiempo, llegas a mí. Rota 

el viento de costado. Una marmota
corre a jugar con la cría del oso.
siento el roce de tu seda. Gozoso
contemplo al arrendajo, la bellota 

y sus saltos en azul junto al río.
Aspiro a bocanadas tu fina piel,
te cobijas en mis brazos. ¿Es frío? 

¿O es la ilusionada apuesta de amor fiel
que aguardaban tu corazón y el mío,
envueltos en aroma de rosamiel?