miércoles, 15 de septiembre de 2021

No vi


 

No vi tu blanca mirada

esparcida por los bosques

y choperas del camino,

pero he refrescado

                             mis pupilas

en la orilla algodonosa

del Estany LLong y Redó,

he visto correr los ríos

con ansiosa terquedad

por las venas de Taüll,

                                  por la entrañas de Boí,

por la columna de Durro,

                                      por los brazos de Erill la Vall,

por la vieja y nueva Barruera,

y he visto saltar el agua

—esbelto gimnasta olímpico—

sin dominio de mi tiempo.

En cada pueblo encontré

aquel remanso de luz

donde el abuelo laborea

su penúltima cosecha,

                                 su acequia,

su charla con los amigos

y abajo

en la frondosa pradera

por donde bisbisea el jilguero,

se oye el acompasado fluir

del agua jugando a los arabescos

con el arcoíris de la tarde.

Caldes hizo de ti

la reina del paraíso,                                                          

la sonrosada muchacha

que se muestra al visitante

en candorosos borbotones.

Tengo que asistir

                          a tu boda

para sostener con mis manos

el impecable velo

que ha de cubrir

tus montañas.

 

martes, 7 de septiembre de 2021

Juan Salvador Gaviota


 No es la primera vez que leo este libro de Richard Bach. Aprovechando la cercanía del mar, por aquello de la rigurosidad de la calima veraniega y observando el vuelo de las gaviotas, no pude resistir la tentación de sumergirme entre sus páginas e hice una parada obligatoria.
Es un poema de larga extensión, al que tan solo le falta la forma clásica de visualizar la poesía. Es una gozada su lectura. Lleva poco tiempo, pero qué bien se pasa. El concepto de libertad queda puesto de manifiesto, nada más y nada menos que a través de una gaviota, esa ave que surca los cielos como si tal cosa fuese lo más sencillo del mundo.
Mucha filosofía entre las páginas de este librito, que ya digo, se lee en poco tiempo, pero permanece para siempre en nuestro intelecto, Existen personas que prefieren volar a dormir y comer, nos dice Bach en la contraportada de libro.
El fue un entusiasta de los cielos, un aviador, pero es que en realidad existen tantas formas de volar...que no hay más que ser como Juan Salvador.
Excelente lectura.

domingo, 5 de septiembre de 2021

Monumento Natural


Aquel plátano de sombra tenía tanta esperanza de vida, que cada niño de su entorno gozaba del privilegio de colocarle un soporte bajo las doloridas ramas de incansable crecimiento.

 

sábado, 21 de agosto de 2021

Clamar por los bosques

 


En medio de tantos incendios que nos acosan, saco a colación este título EL CLAMOR DE LOS BOSQUES de Richard Powers:
Un libro que de manera algo inesperada ha llegado a mis manos. Si se juntan los bosques y la lucha ecologista en una misma novela de 600 pág ¿qué más puedo pedir? Sin duda "Cuando los bosques mueren" ha estado presente en todo el relato, al fin y a la postre es la misma historia, solo que la primera discurre en la América profunda y la otra se narra en el entorno andaluz. El libro está dividido en cuatro apartados: Raíces, Tronco, Copa y Semilla y a su vez se entrecruzan cuatro historias principales: la que protagonizan Nichk y Olivia, encaramados en lo alto de un árbol en la defensa activa de los árboles; la de la doctora Patricia Westerford, y su vida dedicada a los árboles; Neelay, paralítico al caer de un árbol y figura reconocida del mundo de los videojuegos, que termina descubriendo a la doctora y su mundo, y la pareja de actores; Ray y Dorothy, que en el final de sus vidas mantienen una relación estrecha con el mundo de las plantas.
En el apartado Raíces vamos conociendo de manera separada quienes son cada uno de los personajes, empezando por Nicholas Hoel, un noruego que recaló en América y planto un castaño, que fue el único que se salvó de una terrible plaga. Se relata el progreso de la familia en la granja donde vivían y la evolución del árbol a través de las fotografías que le van haciendo generación tras generación. Destaco en este apartado la aportación del personaje Patricia Westerford: "Los árboles cuando reciben un ataque, emiten insecticidas para salvar su vida", "Los árboles hablan entre ellos", "Ella le agarra la temblorosa mano en la oscuridad. Es una buena sensación, parecida a la que debe sentir una raíz cuando encuentra, después d siglos, otra raíz con la que entrelazarse bajo tierra".
En el apartado Tronco: en la que se van mezclando el desarrollo de la vida de todos los personajes anteriores y hacen que la historia avance. De los personajes Olivia y Nichk, destaco: "Es increíble lo descabelladas que pueden resultar las cosas, una vez que te fijas en ellas", "¡A eso me refiero! ¿Qué es más descabellado?¿Creer que hay presencias cercanas de las que no sabemos nada, o cortar secuoyas antiguas que quedan en la Tierra, para hacer marcos y tablas? Patricia W. sigue aportando clases magistrales: "Algo maravilloso sucede bajo tierra. Marañas de microrrizas que conectan a los árboles para formar gigantescas comunidades inteligentes, que se extienden a lo largo de centenares de hectáreas. Juntos forman vastas redes de intercambios de bienes y servicios e información." Olivia y Nichk leen El bosque secreto: "Las ramas saben cuando tienen que bifurcarse; las raíces encuentran agua incluso en las tuberías selladas; las hojas de las copas dejan hueco entre ellas y sus vecinas...que los árboles ven los colores."
En el apartado Copa: Patricia W.: "Nadie ve árboles. Vemos frutas, vemos nueces, vemos madera, vemos sombra. Vemos adorno o bonitas frondas otoñales. Obstáculos que obstruyen en la carretera o estropean la pista de esquí. Lugares oscuros y amenazadores que deben quedar despejados. Vemos ramas a punto de hundir nuestro tejado. Vemos cultivos comerciales. Pero los árboles..., los árboles son invisibles". "Los árboles saben cuando estamos cerca de ellos. Las sustancias químicas de sus raíces y los perfumes de sus hojas cambian cuando nos acercamos...Cuando te sientes bien después de un paseo por el bosque, puede que sea porque algunas especies te estás sobornando. Los árboles producen muchas drogas sorprendentes y aún no hemos descubierto ni la parte más superficial de todo lo que nos ofrecen. Los árboles llevan mucho tiempo tratando de llegar a nosotros, pero hablan con una frecuencia demasiado baja para que los oigamos.