jueves, 11 de junio de 2026

Los ojos verdes


 Dentro de la parada obligatoria que vengo haciendo en la lectura de los clásicos, hoy me detengo en:

LOS OJOS VERDES Y OTRAS LEYENDAS.- Gustavo Adolfo Bécquer

Comienza el libro con una frase que es la misma por la que me he guidado yo mismo en muchas ocasiones. ...” he dejado a capricho volar la pluma”. ¿qué decir? Una maravilla, Bécquer escribió poco, pero ¡vaya tela como escribió! Como es casi lógico estas leyendas ya las conocía, no obstante resulta todo un placer volver a recrearme en ellas. El Romanticismo marcó una época. Pero ¿qué época no está impregnada por el romanticismo? A mí al menos me resulta difícil ponerme a escribir y no dejarme llevar por esa línea. Un clásico que sigue siendo recurrente y cuando una y otra vez se sigue acudiendo a él por algo será. Muy buena lectura.

CUENTOS RUSOS.- José Laín Entralgo

Ocho cuentos rusos, a cual mejor que me han transportado a otra época y a otro momento de la historia.- No recordaba ninguno, aunque es posible que alguno hubiese caído en mis manos en otros tiempos.- Mucho contenido, mucho aprendizaje de su lectura y buena forma de conocer a las personas y ese mundo interior tan enigmático que todos llevamos dentro.- Quizás sea La Víbora el que más me llama la atención, porque tiene mucho dinamismo, aunque me quedo con la filosofía de Bábel de no añadir nada a los textos para su remate final, sino más bien quitar, cosa que cuesta tanto trabajo conseguir.- Buena lectura.

EL HOMBRE DE LOS RELOJES Y OTROS CUENTOS.- Arthur Conan Doyle

Unas buenas historias narradas por alguien a quien se le nota la maestría, no en balde fue el padre nada más y nada menos que de Sherlock Holmes, aunque esto en otras casos no signifique nada por aquello de que todo puede quedar en una única obra maestra, es éste, creo que no se da esa circunstancias a juzgar por la forma de contar estas peripecias. Me quedo con “El cuarto de la pesadilla”, por ese genial giro que tiene el relato. Muy buena lectura.

 

lunes, 8 de junio de 2026

Retrato

 


En mi país el turista es un ente pegado a una cámara, gorra de visera, pantalón corto y camisa de cuadros. Algunos llevan bigote.

 

miércoles, 27 de mayo de 2026

Los paredones

 


Los paredones del tío Borrero
acogieron desaforados besos
que retozaban al abrigadero
de unos brazos sólidos y traviesos. 

El ejercía  labor de abejero.
Ella amasaba con mimo los quesos.
Tantas picadas de tan noble acero
les llevó ante el cura, una vez confesos. 

Las abejas liban jara y brezo.
Las cabras siguen sendas de ribera,
y en la cuna crece al son de una nana, 

como lo hiciera la flor del cerezo,
un rorro que propició que se abriera
la obtusa mente de gente aldeana.

 

lunes, 25 de mayo de 2026

Pino silvestre


                                                     Imagen tomada de la red

ATLAS DIDÁCTICO
Instituto Geográfico Nacional https://educativo.ign.es/atlas-didactico/recursos/PINO_ALBAR_O_SILVESTRE_FICHA.pdf

 PINO ALBAR O SILVESTRE (Pinus sylvestris)
Familia: pináceas
Altura: árbol perennifolio de hasta 40 m.
Copa
: de aspecto cónico piramidal, más irregular al hacerse adulto.
Tronco / corteza: tronco recto, cilíndrico y alto, con ramas bajas que se van perdiendo, con incisiones y placas irregulares que se desprenden en finas láminas dejando al tronco con su peculiar tono asalmonado.
Hojas
: perennes, aciculares, envainadas de 2 en 2, de color verde, rígidas, ásperas, flexibles y en ocasiones retorcidas y con extremo punzante. Las hojas permanecen en el árbol de 2 a 4 años.
Flores: monoica, los conos masculinos son rojizos de unos 6-8 mm que se agrupan en ramillos aovados. Los femeninos son de color rojo púrpura de 5-7 mm que al ser fecundadas forman piñas. Florece de mayo a junio. 
Frutos: piñas alargadas pequeñas, de 3-6 cm con pedúnculo corto, verdes que al  desarrollarse se tornan pardas. Piñones pequeños de 3-5 mm con ala muy desarrollada. La madurez es larga, dos años después de la floración.
Hábitat: especie que necesita humedad. Prefiere ambientes montañosos preferiblemente de umbría, salvo en Pirineos, y de interior, sin influencia marítima. Tolera el clima atlántico y el mediterráneo, resistiendo bien el frío, las heladas y las nevadas. Habita en altitudes de hasta 2000 m.
Aprovechamientos: piñón comestible, pero pequeño. Madera compacta, resinosa y blanquecina muy apreciada en carpintería, ebanistería y serrerías (Valsaín) por tener tronco recto y sin nudos. Óptimo para repoblación forestal.
Suelos: indiferente en cuanto a mineralógica, pero necesita suelos bien drenados,  neutros.
Amenazas: incendios forestales y talas excesivas. 
Distribución geográfica: zonas montañosas de Pirineos, Sistemas Central e Ibérico y en enclaves menores en las Cordilleras Costeras, Cordillera Cantábrica y Sierra Nevada.
Literatura
«… llegué a una zona distante de la finca de Maer para cazar algún gallo lira antes de que amaneciera; luego, marché penosamente con el guardabosques durante toda la jornada entre un matorral espeso y jóvenes pinos silvestres».
‘Autobiografía’, Charles Darwin

En el libro Las plantas. Amores y civilizaciones vegetales, el científico francés Jean-Marie Pelt escribe: «El pino albar, sin duda el más extendido, que domina la vegetación en millones y millones de hectáreas, en los grandes bosques boreales, y forman un inmenso cinturón forestal alrededor de todo el planeta, que asciende hasta los confines del círculo polar». En efecto, es quizá el árbol más extendido por todo el mundo, tanto de forma natural como por las repoblaciones que se han hecho de él. Es oriundo de buena parte de Europa y de Asia, sobre todo del centro y norte. En la Península Ibérica ocupa el segundo lugar en extensión, después del pino resinero. Se extiende de forma natural sobre todo en la mitad norte y en las zonas montañosas del centro y este, pero aparece repoblado y naturalizado en muchos lugares.

El escritor y poeta Antonio Machado hizo bellas poesías sobre los árboles y describió los pinos silvestres de la soriana Sierra de Urbión en sus versos de Campos de Castilla. La tierra de Alvargonzález. El escritor astorgano Leopoldo Panero escribió un poema titulado A un pino de Guadarrama, que comienza así:

«A un pino dorado,
cumbre rota del viento, mojando tus raíces
cerca del cauce seco, entre las piedras frías
del Guadarrama yerto...».

 

lunes, 18 de mayo de 2026

De Sevilla a Buenos Aires, 4 de Julio

 


Martes, 4 de Julio de 2006

Comienza el día con la visita a una monumental librería cimentada en lo que fue un teatro: El Ateneo.- Aquí el asunto de los libros se vive de forma diferente y el personal entra, coge un libro, se sienta y mientras se toma un café, lee todo lo que puede, es como una biblioteca.- El sitio impresiona y recuerda el antiguo cine Imperial en la calle Sierpes sevillana donde hicieron algo parecido.-

En la calle las grandes avenidas siguen llamando la atención, nos mandan de cuadra en cuadra y el sentido de la orientación bajo un cielo gris plomizo no hay forma de pillarlo: comenzamos a movernos en un sentido y de pronto nos paramos a preguntar y resulta que es en el sentido contrario.- Las calles tienen números altísimos: 1900 o 2350 y cosas así.- Desembocamos en la conocida Avda. del 9 de Julio y buscamos el pilón del obelisco para no perdernos.-
Viki no se encuentra bien y vamos a comer a un restaurante modesto y coqueto una trucha asalmonada con patatas fritas-cocidas y salsa; el postre es un flan casero para chuparse los dedos.- Mientras tanto Italia y Alemania se disputan un pase a la final y el gentil camarero de gruesos dedos nos toma una foto para el recuerdo.- Pronto cae la tarde y la luz artificial se apodera de las calles: en cada montículo de bolsas de basura hay una o dos personas que van depositando en una enorme saca el cartón, los plásticos, el vidrio y no sé sí algo más; pocos niños por las calles.-

Visitamos la histórica Plaza de Mayo, con la sede del antiguo Congreso, la majestuosa casa Rosa, el banco del Estado, Hacienda, el Ministerio del Interior y probablemente alguna otra cosa importante que se nos pasó.- El despliegue policial es notorio, con sus petos fluorescentes para que se les vea bien.- Estar en medio de esa plaza y a esa hora, sencillamente impresiona.- Cerca de allí un grupo de rok callejero trata de distraer la atención de la masa que cruza las amplias avenidas como si de una gran manada se tratase.-

Edificios enormes de más de veinte pisos, gran cantidad de tráfico y un asunto por resolver que felizmente llega a su término Por momentos, desde que despegamos de San Pablo he sentido malestar pero quería superarlo y no dar motivo alguno de preocupación. Yo no sé lo que es, sé que ha habido momentos de angustia, que era consciente que pasarían y me sentía con fuerzas de afrontarlos. La charla ha conseguido que comience a ver el miércoles como un día menos que nos queda para disfrutar de este viaje, esta estancia única y esta oportunidad que me ha brindado la vida. Me siento cada día más lleno de felicidad.

 

viernes, 15 de mayo de 2026

Una plaza distinta

 


Pasear por la Alameda de Hércules en Sevilla es una oportunidad para abrir los sentidos y dejar que el aire inunde los pulmones. De esa manera, en cierta ocasión, ocurrió que me hallaba sentado en uno de esos bancos tan especiales, color albero, cuando pasó un ciclista al que no veía desde hace tiempo. No se paró, no hablamos, pero me dejó una impronta de recuerdos que dieron lugar a que me pusiera a escribir unas notas, que con el paso del tiempo se transformarían en uno de los relatos del libro “Bajo la luz de mi plaza/ Primavera-Verano”.
Sabía de él que vivió en Sudamérica y que era una persona muy especial por su labor en la defensa del medio ambiente, amén de ser un deportista aficionado al uso de la bicicleta.
De ahí que en el mencionado relato —al que llamé Birulas— aparezcan nombres como Abdón y Viorica. Lo que acontece en el relato es ya otra historia, que en nada tienen que ver con la presencia de la persona conocida por el lugar en el que yo me hallaba, pero como el mundo da tantas vueltas… mira que si tuviera algo que ver. En fin, habrá que descubrirlo.