sábado, 27 de junio de 2026

La casa deshabitada. Capítulo XVI

 


Para escribir sólo hay que tener algo que decir.
Camilo José Cela

 En el pequeño receso salí en busca de Medardo para ver cómo le había ido con el encargo que le hice. Me lo encontré charlando con Juanito Ponce.

—Hola Don Cayetano, ¿qué quiere usted tomar?
—Ahora mismo nada, Juanito, gracias. Tengo que salir un momento con Medardo.
Afuera estaban los periodistas, así que me las tuve que ingeniar para que subiésemos los dos a mi habitación corriendo el riesgo de que apareciese Samuel.
—¿Qué has conseguido? Dime.
—No mucho, pero puede que suficiente. Han tratado de tirarme de la lengua, pero les he repetido hasta la saciedad, que lo importante es aquello que estáis tratando ahí dentro, en torno a los grandes autores que ya no se hallan entre nosotros…
—Abrevia, leche, que me come la bulla.
—Bien, vale, que lo mío no tiene importancia, que se olviden de mí, no soy más que un campesino cuidador de cabras…
—¿Pero conseguiste desviar su atención?
—Yo creo que sí.
—Joder.
—No te preocupes, Cayetano, me partiré el alma para que se centren en vuestro trabajo. Negaré por activa y por pasiva y además…
—Espera, se oyen pasos.
—Tengo una bala de plata en la cartuchera por si no consigo convencerles.
—Espera, espera, ¡joder es Samuel! Escóndete.
—¿Dónde?
—Donde sea, debajo de la cama, en el armario, en el wáter… bueno, ahí no, que seguro que viene a mear. Me cago en la leche…
—Ya está. Me aplasto detrás de la puerta. Llévatelo enseguida al cuarto de baño, que ya salgo yo.

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miércoles, 24 de junio de 2026

En tu corazón encontré

 


En tu corteza encontré
motivo para quedarme
grabado en gris tu memoria,
a pesar de tus tentáculos
de tu porte de gigante
de la legión de azulados
cristales, que te rodean,
hubo una rama devota
de la inocencia del hacha
y tus ancestros quedaron
guarecidos en un extremo,
oliendo a piel del oso.
Abro mis brazos
                         y dejo
que me acaricien tus acículas,
quiero fundirme contigo
en el crisol de los tiempos
y que, enigma de mi suerte,
fuera una vela prendida
en tu alminar verdeoliva.
¿Cuántos lirios habrán
                                  crecido
acariciando tus raíces?
¿Cuántos narcisos formarían
primaveras interminables
de silenciosos arcoíris?
           Y cuánta orquídea envidiosa
de tu eterna juventud,
no habrá soñado algún día
en postergar su belleza
en aras de ir contigo                                                          
enebrada en una nube,
me abrazo a ti, rectilíneo
rey de las huestes pirenaicas
desafiando a los vientos, a la tempestad,
a las gélidas
                  palabras
de protección. Tú y yo seremos
testigos de las cuitas que mantengan
las termitas en tu regazo.

 

sábado, 13 de junio de 2026

El jubilata en Camas

 

Se presentó en Camas, el pasado mes de mayo, la novela de José Rodríguez Infante "La vida secreta de un jubilata".
Un rato agradable en el que el propio protagonista,de la mano del autor, estuvo debatiendo con el público asistente sobre los pormenores que presenta esta nueva entrega en la obra literaria de JRInfante 

                                       

  

jueves, 11 de junio de 2026

Los ojos verdes


 Dentro de la parada obligatoria que vengo haciendo en la lectura de los clásicos, hoy me detengo en:

LOS OJOS VERDES Y OTRAS LEYENDAS.- Gustavo Adolfo Bécquer

Comienza el libro con una frase que es la misma por la que me he guidado yo mismo en muchas ocasiones. ...” he dejado a capricho volar la pluma”. ¿qué decir? Una maravilla, Bécquer escribió poco, pero ¡vaya tela como escribió! Como es casi lógico estas leyendas ya las conocía, no obstante resulta todo un placer volver a recrearme en ellas. El Romanticismo marcó una época. Pero ¿qué época no está impregnada por el romanticismo? A mí al menos me resulta difícil ponerme a escribir y no dejarme llevar por esa línea. Un clásico que sigue siendo recurrente y cuando una y otra vez se sigue acudiendo a él por algo será. Muy buena lectura.

CUENTOS RUSOS.- José Laín Entralgo

Ocho cuentos rusos, a cual mejor que me han transportado a otra época y a otro momento de la historia.- No recordaba ninguno, aunque es posible que alguno hubiese caído en mis manos en otros tiempos.- Mucho contenido, mucho aprendizaje de su lectura y buena forma de conocer a las personas y ese mundo interior tan enigmático que todos llevamos dentro.- Quizás sea La Víbora el que más me llama la atención, porque tiene mucho dinamismo, aunque me quedo con la filosofía de Bábel de no añadir nada a los textos para su remate final, sino más bien quitar, cosa que cuesta tanto trabajo conseguir.- Buena lectura.

EL HOMBRE DE LOS RELOJES Y OTROS CUENTOS.- Arthur Conan Doyle

Unas buenas historias narradas por alguien a quien se le nota la maestría, no en balde fue el padre nada más y nada menos que de Sherlock Holmes, aunque esto en otras casos no signifique nada por aquello de que todo puede quedar en una única obra maestra, es éste, creo que no se da esa circunstancias a juzgar por la forma de contar estas peripecias. Me quedo con “El cuarto de la pesadilla”, por ese genial giro que tiene el relato. Muy buena lectura.

 

lunes, 8 de junio de 2026

Retrato

 


En mi país el turista es un ente pegado a una cámara, gorra de visera, pantalón corto y camisa de cuadros. Algunos llevan bigote.

 

miércoles, 27 de mayo de 2026

Los paredones

 


Los paredones del tío Borrero
acogieron desaforados besos
que retozaban al abrigadero
de unos brazos sólidos y traviesos. 

El ejercía  labor de abejero.
Ella amasaba con mimo los quesos.
Tantas picadas de tan noble acero
les llevó ante el cura, una vez confesos. 

Las abejas liban jara y brezo.
Las cabras siguen sendas de ribera,
y en la cuna crece al son de una nana, 

como lo hiciera la flor del cerezo,
un rorro que propició que se abriera
la obtusa mente de gente aldeana.