viernes, 31 de mayo de 2019

Desamores



Ya no juego contigo,  le dijo el ex-ludópata a la máquina; ésta le mandó un sms: ¿no quieres ser mi amigo?, ¿es que no te acuerdas del día que te canté bonito en aquella barra del bar?

jueves, 30 de mayo de 2019

Conformismo




Domingo llegó a su casa y le dijo a su mujer: llego a estas horas porque estuve ayudando a dos hombres que no sabían dónde vivían; como los bares estaban cerrados, no pudimos orientarnos y encima el taxista se confundió con el nombre de la calle, y nos llevó a los tres a la puerta de un pub, dónde me dejé el móvil, por eso no pude llamarte. Y ella lo creyó.

martes, 28 de mayo de 2019

La importancia de un yogur


En este relato cobran mayor interés los personajes que tienen nombre propio que los que no lo tienen, porque ante una circunstancia determinada la respuesta es coral. O sea: Pedro, Julia, Luis, Juan Carlos y Javier dan la talla ante la situación planteada por el jefe y la encargada que parecen quedar un tanto descolgados... Y es que la cosa no es para menos: de la cámara ha desaparecido nada más y nada menos que ¡un yogur!... Lean y compruébenlo en El Caso del yogur perdido del libro de relatos Una parada obligatoria
 

viernes, 24 de mayo de 2019

Capítulo 23


                            Así comienza el capítulo 23 del libro Cuando los bosque mueren
 
Hay una reunión al más alto nivel andaluz para evaluar la marcha del Plan Infoca 91 entre los Consejeros de Gobernación, Agricultura y Medio Ambiente, los presidentes del IARA y la Agencia De Medio Ambiente (Ama), así como los técnicos de estos departamentos y representantes de Protección Civil. Llama la atención que en toda la mitad occidental de Andalucía sólo aparecen tres helicópteros de seiscientos litros de capacidad ubicados en Huelva, Córdoba y Jerez, acompañados únicamente por dos aviones. A veces es necesaria la participación en labores de extinción de unidades aéreas que proceden de Madrid, lo cual supone demasiada ventaja inicial a  la propagación de los incendios. Se sabe de la existencia de un retardante que mezclado con el agua, cubriría las brasas e impide que acceda al oxígeno, para que acabe consumiéndose; un método efectivo pero todavía inaccesible para la Administración. No cuadran los números.

jueves, 23 de mayo de 2019

El breviario en Huelva



La tierra que me vio nacer no podía quedar al margen de este libro de microrelatos, así que cogí el petate y me presenté en la Bibioteca Provincial de Huelva, dónde echamos una tarde entrañable.



Mi compañera de las letras, Paqui Aquino, se prestó para hacer de anfitriona, y el cantautor Víctor Villamarín nos deleitó con su música.



Siempre es un placer sentirse bien acogido y comprobar que el trabajo realizado ha merecido la pena.




Otra compañera de letras, Inés Díaz Rengel, también se prestó para leer y ponerle voz a los micros.




El público asistente lo pasó bien, que es lo menos que se puede pedir.




Y al final la foto familiar, con savia joven incluida. Gracias, Paqui, gracias Huelva.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Del corazón y otros paisajes. Prólogo




PRÓLOGO

Como escribió Blaise Pascal “El corazón tiene razones que la razón desconoce”.
Comienza este itinerario por Del corazón y otros paisajes, leyendo en el iris un diario de a bordo, alumbra verde una mirada las huellas nítidas del recuerdo, escribe el sentimiento a través de los sentidos. El mar es una sucesión de latidos, sus esmeraldas líquidas invitan a la travesía, insondables aguas, el horizonte es su promesa. De trenes, barcos, rincones de populosas ciudades o aldeas apenas señaladas en un mapa, y nidos de águilas en riscos
inaccesibles, se llenan las pupilas receptivas, la piel curtida,  bagaje que cabe en una mochila.
Se justifica un alto en el camino, una parada para reponer fuerzas,
el ancla de un sueño reparador, cuando Rodríguez Infante escribe “…hasta que mis rendidos párpados/ cuelgan el cartel de cerrado”.
Y es que el cansancio del corazón no es poca cosa, nada nimio, necesita de la energía vital de otro pulso, del roce de unas alas o de un hermoso espejismo para continuar la marcha.
Una piedra labrada, cubierta de signos y musgo, nos transporta a un tiempo remoto, al culto a alguna diosa primigenia.
Brotan: ironía, desenfado, reflexión y nostalgia, en la nube humeante de una taza de café, en la pantalla de un ordenador, del mensaje cifrado en una gota de ámbar, del ciego azar, de la punta de un lápiz que traza el destino.
De Méjico al monte Olimpo, de La Vall de Boí al Himalaya, peregrina el corazón, acepta los retos, no quiere rendirse porque es el motor de la vida. Rodríguez Infante nos anuncia que “…el espacio está lleno de notas de carduelos/”. La música resbala azul por la carpa de una celebración, los pájaros celebran el presente, dejan su ofrenda.
En unos pocos versos nos traslada a los libros de caballería: “Mándame lidiar con dragones,/ anuda tu pañuelo verde/ en el extremo de mi lanza/. La bucólica evocación en: “Tras la colina/ arde la hoguera/ hasta que el canto de la alondra/ se posa en tu ventana/.” Un sentimiento de comunión con el entorno y con el ser amado: “mirarme en el cristal/ de la flor que arde en tu pecho/ y respirar/ tan solo respirar/ por tus pulmones/.”
El autor nos invita a adentrarnos en la selva profunda del corazón sin prejuicios, sumergirnos en las aguas de un cenote. Nos dibuja paisajes como éste: “He visto un pueblo fundido/ sobre los moldes de otro,/ he visto un río correr/ buscando el tronco de Thor/ he visto la negra piedra/ dando cobijo al ladrillo/ y obreros que se hablaban/ en áridas lenguas lejanas/.”
Aunque la métrica no coincida con el haiku en estos versos, la idea sí le es cercana: “Hay rosas y enredaderas/ y un mirlo que quiere unirse/ al juego de las miradas/.”  Aspira el aire de un mundo real y promisorio cuando se funde con la naturaleza, entre líneas nos susurra que la tierra es nuestra gran madre y debemos protegerla de la codicia en el poema LXXIII: “Quiso el destino llevarme/ a tus orillas de mar/ y aspiré con ansia el aire/ queriendo portar conmigo/ el limpio vuelo del águila/”. El poema LXXX, que cierra el libro a modo de broche, es de fusión con todo aquello que nos importa: “Abro los brazos/ y dejo/ que me acaricien tus acículas/ quiero fundirme contigo/ en el crisol de los tiempos/”
El viaje comienza, disfrútenlo.         

María José Collado

miércoles, 15 de mayo de 2019