389 Gon, dile a Priego si la ves, que esa foto no es de Zaragoza sino de Sevilla, de la Alameda de Hércules, bueno vale, y le dices a Araminta que el juego del corro de la patata pudiera ser universal, ¿y que más?, pues nada saluda a Trini, M.J. Collado y a Marisa de mi parte, ¿y tú que harás mientras tanto, Alba?, tratar de colocar el próximo post, ¡ah!, pues eso…
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miércoles, 30 de abril de 2014
El algarrobo
389 Gon, dile a Priego si la ves, que esa foto no es de Zaragoza sino de Sevilla, de la Alameda de Hércules, bueno vale, y le dices a Araminta que el juego del corro de la patata pudiera ser universal, ¿y que más?, pues nada saluda a Trini, M.J. Collado y a Marisa de mi parte, ¿y tú que harás mientras tanto, Alba?, tratar de colocar el próximo post, ¡ah!, pues eso…
lunes, 21 de abril de 2014
Círculos concéntricos
388 Vuelta al cole ¿eh Gon?, ¿lo dices por mí o por
el jefe?, pues ahora que lo dices, por los dos, que vaya cara que tenéis, ¡eeeh,
que yo he cumplido con mi trabajo!, ahí te traigo un micro para que lo cuelgues
y de paso si le quieres decir algo a tu querido jefe, allí le tienes hablando
con J. Valle, María y Marisa, ¿te parece bien Alba del alma?, claro, hoy
acapara él todo el protagonismo ¡cómo no! ¡Hola Vero! ¡Hola Trini!, anda Gon, vámonos
ya...
Los niños jugaban en la calle formando un corro cogidos de la mano. En el centro otro círculo más pequeño giraba y cantaba una canción ancestral de la sabana africana; utilizaban un dialecto de difícil comprensión. Los de fuera respondían a lo que parecían preguntas llenas de musicalidad. En un momento dado se produce un intercambio de niños de dentro afuera y cambia la música; ahora tiene aires sudamericanos. Se entiende. Sigue el juego de las preguntas y nuevo intercambio, ahora hasta de cinco que pasan al círculo interior. Suenan aires de sevillanas. Todos se sueltan de las manos y bailan en parejas sin perder el sitio en los círculos. La letra implica pregunta, que al responder conlleva un nuevo trasiego de niños de fuera para adentro. Las voces se vuelven toscas, rudas y marciales, con los brazos entrelazados bailan como si estuviesen en la estepa rusa. Una voz sobresale y en un momento dado forman una piña multicolor, que se desgrana en un mar de risas. Suena el silbato de uno de los monitores y corren bulliciosos hasta la puerta del bus escolar. Hora de regresar a casa.
Los niños jugaban en la calle formando un corro cogidos de la mano. En el centro otro círculo más pequeño giraba y cantaba una canción ancestral de la sabana africana; utilizaban un dialecto de difícil comprensión. Los de fuera respondían a lo que parecían preguntas llenas de musicalidad. En un momento dado se produce un intercambio de niños de dentro afuera y cambia la música; ahora tiene aires sudamericanos. Se entiende. Sigue el juego de las preguntas y nuevo intercambio, ahora hasta de cinco que pasan al círculo interior. Suenan aires de sevillanas. Todos se sueltan de las manos y bailan en parejas sin perder el sitio en los círculos. La letra implica pregunta, que al responder conlleva un nuevo trasiego de niños de fuera para adentro. Las voces se vuelven toscas, rudas y marciales, con los brazos entrelazados bailan como si estuviesen en la estepa rusa. Una voz sobresale y en un momento dado forman una piña multicolor, que se desgrana en un mar de risas. Suena el silbato de uno de los monitores y corren bulliciosos hasta la puerta del bus escolar. Hora de regresar a casa.
martes, 15 de abril de 2014
Y mientras tanto
387 Metidos con estamos en plena vorágine de semana a Gon no
hay quien le vea el pelo, parece que se pega a los “pasos” y de ahí no se
mueve, así que él se lo pierde, no le diré nada de la visita de Marina,
MJCollado y Priego, me lo guardo para mí. Os voy a dejar un poema, dedicado a
los más peques, por aquello de las vacaciones, aunque... bueno, mejor lo dejamos ahí.
Querubines con trenzas
danzad conmigo,
vuestra madre me cuenta
como os ha ido.
Y mientras tanto
por el camino
vamos andando.
Despertáis muy temprano
¡qué mala suerte!
choquemos las manos
¡que suenen fuerte!
Mira qué bien
el quiosco ya tiene
cosas que ver.
Si os duele la tripa
sale una cana
¡doblad las rodillas,
cantad con ganas!
Y mientras tanto
por el camino
vamos andando.
Ya llevo la cuenta
del diez y el cuatro
¡date media vuelta,
cámbiate el paso!
Qué suerte loca
la quiniela del jueves
nunca nos toca.
Por la tarde ya voy
a clases de inglés,
de puntillas estoy
vosotras también.
Y mientras tanto
por el camino
vamos andando.
Mamá yo no como,
no tengo ganas,
ahora de este modo
batimos las palmas.
Y en la ventana
sopla ya Cristóbal
la leche manchada.
El peine que usas
me da tirones,
¡levantaos la blusa,
girad los talones!.
Y mientras tanto
por el camino
vamos andando.
Mi maestra me dice
que yo mucho hablo,
pues ve, corre y dile
que hemos terminado.
En la revuelta
de aquella esquina
echamos la cuenta.
Y mientras tanto
por el camino
vamos andando.
martes, 8 de abril de 2014
Del papel impreso al celuloide
386 La encina parece que dio buena sombra ¿no te parece
Gon?, ha dado sombra por partes iguales, ¿qué me cuentas?, digo que por una
parte nuestras amigas: Priego, Trini, MJCollado y María leyeron y nos dieron su
impresión con relación a nuestra última aportación escrita y por otra nuestra
experiencia por la Carbonería sevillana hizo que viajasen algunos ejemplares
hasta Italia, aquello fue apoteósico Gon, nunca se sabe por donde puede salir
una presentación ¿qué tal te resultó Zafón y su “Marina”?, en su línea, Alba,
aunque más bien dirigida a un público joven, ávido de aventuras, lo que si me
ha gustado mucho es “Una hermosa doncella” de Joyce Caroll,¿pero no te ha
sonado a Lolita?, al principio Alba, pero luego se va definiendo y es una
delicia lo grato que es enfrentarte a un texto bien escrito, ¡qué cosas tienes,
compañero!, eso es lo que buscamos siempre, Alba o no me entiendes o no me
quieres entender, ¡que sí, hombre, que sí!, era broma, sigue... ya está, no
tengo más que decir, un libro que debes leer si aún no lo has hecho, ¿y quién
le mete mano a “Mi vida querida”?, ¡joé Alba!, no te quejes tanto que yo
también tengo lo mío ¿eh?!, pero tú no te has tragado “Her”, ¿y eso qué es?, la
peli que me tocó en suerte, pero sufrí con “Philomena”, oye, si quieres
hablamos con el jefe y que nos cambie los papeles, ¡no, no!, déjate, mejor nos
quedamos como estamos, ¡ves!, además no conviene molestar mucho a D. José, a
ver si se termina de recuperar ya, me han dicho que lo han visto por el campo,
¿qué me cuentas Gon?, lo que oyes, no, si cuando la cabra tira al monte, en
fin, nosotros a lo nuestro, ya sabes: las tertulias, las novelas, la poesía,
las redes sociales,, ¡para, para Alba!, que el viernes es de Dolores, ¿y qué?,
¡ah!, ya te contaré, como quieras, pues hasta entonces.
lunes, 31 de marzo de 2014
La encina
385 Buen día de campo ayer ¿eh, Gon?, no estuvo mal Alba,
seguro que Vero, MJ Collado y Trini hubiesen disfrutado, seguro Alba, pues yo
tomé café con Priego, Marisa y Marina y también echamos un buen rato, ¡ah!, en
fin ¿qué nos traes hoy?, como la cosa
va de campo, te traigo uno de sus árboles más significativos: la encina,
estupendo pues...vamos a ello:
¿Qué tienes tú negra encina
campesina
…/…
Se preguntaba Don Antonio Machado comparando su figura con la de otros árboles y el mismo poeta nos hace ver la enorme expansión geográfica de la vetusta encina, adaptada a nuestra península y a nuestro clima como pocas especies.
La encina (Quercus ilex) de la familia Fagaceas es algo consustancial al paisaje tórrido del sur y así la podemos encontrar en la Sierra Norte de Sevilla ofreciendo su fruto (bellota) al ganado y sus ramas a multitud de especies animales, para que de ella hagan lugar seguro donde sacar adelante sus crías. Alanís, Constantina, El Pedroso, San Nicolás del Puerto, son algunos de los pueblos de la sierra ligados a este árbol y sus vicisitudes. Las hojas de la encina –coriáceas y pinchudas- dan idea de las dificultades del conjunto para encontrar agua suficiente. A base de transpirar agua, energía solar y temperaturas altas, el árbol transforma los materiales terrestres basados en la química del silicio en productos con carbono, de tipo orgánico. Las hojas de los árboles con sus caprichosas formas, coquetean con el carbono ofreciéndole hospedaje, pero a veces las relaciones con los minerales del suelo no son de buena vecindad y ésta termina descomponiéndose en el suelo para entrar de nuevo en el ciclo aunque sea parcialmente; como vivimos de ellos, hemos de hincar el filo del acero en su dura piel. Procuremos que la herida sea producida en sus justos términos: época precisa, ramas adecuadas, daño imprescindible, personal adecuado, directrices oportunas.
Al final ellos siempre nos lo agradecen. La encina –sin que nadie se lo diga- procura crecer rodeada de pinchudas carrascas, protegiéndose así de la visita de los herbívoros. La rentabilidad económica del bosque mediterráneo –del que la encina es su más fiel representante- puede ser elevada si se realiza un aprovechamiento integrado de todos sus recursos: ganadería, caza, corcho, leña y carbón vegetal; en el Plan Forestal Andaluz se contempló repoblaciones con encinas –entre otros árboles- para subsanar la nefasta política de los años sesenta, que nos llenó los campos de ecucaliptos a costa de los milenarios Quercus. Otro tipo de ayudas, de origen comunidad europea, también está consiguiendo llenar de plantaciones, terrenos que antes estaban baldíos. Esperemos que estos planes puedan llegar a buen puerto, y vayamos recobrando nuestros bosques por el bien de toda la comunidad.
En la Odisea podemos ya encontrar referencias a este árbol; así Penélope le dice a Ulises: “No creo que seáis de esos hombres que no conocían a sus antepasados y afirmaban haber nacido de una Encina y una Roca”. De ella se obtiene picón, carbón, bellota para el ganado; tolera el calor, el frío, las sequías prolongadas y las podas más brutales. Se lleva bien con el alcornoque, el madroño, el brezo, el lentisco, las jaras, el cantueso, el águila imperial, el lince, el lagarto corredor, el sapo partero…no nos debemos extrañar, por tanto, que en la Grecia antigua, los vencedores en los juegos nemeos luciesen en su sien una corona de ramas de encina. Puede alcanzar los veinte metros de altura, vivir mil años y dar cobijo a su sombra a mil quinientas ovejas. Del bosque de encinas que cubrían nuestra península, hemos pasado a todo tipo de cultivos: pastizales, pinares o eucaliptales, quedándonos como mal menor la dehesa, forma de convivencia que parece la más idónea para el hombre y el árbol. Confiemos que esto sea así y dejemos de ver desaparecer más ejemplares de la que ha llegado a ser considerada como árbol nacional: la encina.
…/…
con tus ramas sin color
en el campo sin verdor;
con tu tronco ceniciento
sin esbeltez ni altiveza,
con tu vigor sin tormento,
y tu humildad que es firmeza?
lunes, 24 de marzo de 2014
Poco antes de partir
384 Me han dicho que hoy nos traes algo exquisito, ¿quién se
ha atrevido a tanto, Alba?, la gente de PsP y de TR, ¿seguro que fueron ellos y
no MJCollado, Trini o Priego?, que no Gon, confía en lo que te digo, no metas a
nuestras amigas en tus líos, bueno, bueno, lo colgaré de todas formas, así me
gusta...
Habían aprovechado hasta el último rincón del coche, para que no faltara ni un detalle a la hora de pasarlo bien. En veinte minutos estarían en el lugar de cita donde habían quedado con los amigos. El vehículo estaba aparcado ocupando en parte el acerado, porque iban a salir de inmediato, pero al disponerse a utilizar el mando a distancia –mire usted por donde-, éste no responde ni por activa ni por pasiva, y además como se trate de abrir el coche con otros métodos saltaría, el antirrobo y allí se formaría lo nunca visto: lo último es que se asomaran los vecinos o que acudiera la policía; el bochorno sería terrible y la multa de aquí te espero. Así que había que intentar seguir las indicaciones para cuando le fallan las pilas al mando: tres veces se gira la llave en el sentido de las agujas del reloj, y dos en sentido contrario, ¿o era al revés?, ¿o era cuatro veces en un sentido y una en otro? O al contrario. Los veinte minutos se consumen y otros veinte y el sudor se marca en la camisa. Y a la hora y tres minutos después del primer intento, se produce un hecho histórico: la abuela, que se ha quedado en casa, juega a salir de viaje con las llaves de repuesto. El hombre tira del móvil para avisar a los amigos del problemón que tienen encima, se equivoca y marca el teléfono de la abuela; ésta contesta y sin querer presiona el botón de abrir puertas en la llave de repuesto. La mujer toca la empuñadura de la puerta por hacer algo... Y la puerta se abre. ¡Aleluya!. Acababan de inventar el método de apertura de puertas en la distancia. Lo malo es que nunca se enteraron de la autoría del descubrimiento.
lunes, 17 de marzo de 2014
Anocheciste
383 Un fin de semana interesante ¿no crees Gon?, el jefe estará contento, Trini y MJ Collado me dieron recuerdos para ti, ¡ah!, se lo agradezco y de paso te diré que J.Valle y María se divirtieron con tus ocurrencias, uno que es así, bueno vamos a lo que vamos, Gon, hoy te regalo un poema...
Anocheciste llorando
porque tu oro ya no era,
el que secaba caprichoso
el sonrosado pómulo de Baco.
El que descosía sonriente
los pespuntes de labios marchitos.
Y tu llanto ascendía
por muslos de ligueros rosas,
carril de dirección única,
olor a colonia defensiva,
espolvoreada
por las esquinas de la habitación.
Entre dientes escupes
cuerpos de mujeres rociadas
de gin semen, luna con cerco;
ahora no alcanzas a llamar
a sus puertas,
quedaste con las nalgas en el suelo
abrazado a la sombra
de un amigo.
Ellos, los de siempre
(portadores de la verdad, de las ansias,
amantes de horas infinitas),
gritan tu nombre.
¡Ay amor!
Yo no quiero ser esclavo
de azulados burdeles. ¿Para qué si no
la luz del Sol broncea figuras
en la arena?
Llega a mi, aderézame silbando
canciones de marineros.
Duérmeme en las doradas
dunas.
Junto al viento.
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