La revista Brevilla a través de su comité editorial, formado
por: Patricia Nasello (Argentina), Sergio Astorga (México/Portugal) y Lilian
Elphick (Chile), ha tenido la deferencia de dar a conocer algunos de mis
relatos breves. Así que si les parece bien, pinchen
y accedan a comprobar cómo es esta revista digital y de paso lean mi propuesta.
Que les aproveche.
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jueves, 14 de abril de 2016
jueves, 7 de abril de 2016
Cuatro días en Tabernas I
Sobre una crónica del año 1993 Todas las fotos son de la red
Desde allí hasta el pueblo de San José está cortado al tráfico para que los cicloturistas puedan gozar en todo su esplendor de estos parajes marítimos.
Una incursión hacia el interior nos descubre la gran
abundancia de palmitos, sementera de trigo, cuevas, trigueros y hasta refugio
para el cazador de turno.
Aunque se desconocen
los orígenes de la Semana
Santa de Tabernas debido a la destrucción del archivo
parroquial de Tabernas, el azar de una incautación de las Constituciones de
cuatro de sus asociaciones realizadas antes de concluir el siglo XVIII y la
fortuna de haberlas localizado en el archivo municipal almeriense ha permitido
rescatar buena parte de la historia de Tabernas durante la edad moderna y poner
al alcance de su población actual cuatro constituciones que hace dos siglos se
habían dado por perdidas.
Primer día
Habíamos llegado al pueblo a las 11’30h de la noche tras un
viaje lleno de incidentes y 400 kms a las espaldas.
Al día siguiente, por la mañana, conocemos el Centro
Experimental de Energía Solar próximo a Tabernas y aunque no podemos visitarlo
por no ser día adecuado, sacamos algunas ideas al menos del exterior. Todo
alrededor presenta un aspecto desolador, propio de la zona, aunque a lo lejos
se puede ver nieve. El observatorio de Calar Alto se deja
ver y las chumberas se multiplican mostrándonos la importancia del agua por
estos lugares. Ni un árbol, tan sólo un núcleo aislado de eucaliptos y multitud
de arbustos de retama. En el fondo arenoso del suelo se observa vida vegetal
con predominio de plantas
pinchosas de corte redondeado y baja altura.
Por la tarde visitamos los poblados del Oeste preparados para
lucimiento de cara al turismo. Desde un montículo cercano se divisa una buena
panorámica del desierto con ramblas o cañones secos y paisajes típicos de
películas de pistoleros de Hollywood.
La fauna observada es escasísima,
reduciéndose a una lagartija colirroja y una colonia de abejarucos próximos a
unas colmenas. A ras del suelo puede verse una cubierta blanquecina como
líquenes o salitre y cristales de cuarzo bien trazados. Presenta aspecto de
riqueza vegetal, destacando por su rareza una especie de espárragos con flores
blancas y amarillas en sus extremos.
La fauna observada es escasísima,
reduciéndose a una lagartija colirroja y una colonia de abejarucos próximos a
unas colmenas. A ras del suelo puede verse una cubierta blanquecina como
líquenes o salitre y cristales de cuarzo bien trazados. Presenta aspecto de
riqueza vegetal, destacando por su rareza una especie de espárragos con flores
blancas y amarillas en sus extremos.
Tabernas es el quinto
municipio más grande de la provincia de Almería, con una extensión de 282 Km2,
situado a 30
kilómetros de la capital y a 404 m. de altitud. Lugar
donde se encuentra el “Paraje Natural del Desierto de Tabernas”, que comparte
su extensión con otros municipios como Alboloduy, Gérgal, Gádor y Santa Cruz.
Presenta un paisaje
subdesértico, con casi tres mil horas de luz al año y terreno margoso,
desprovisto de vegetación, que fue utilizado antaño para el rodaje de numerosas
películas; hoy en día todavía se ruedan spots publicitarios y algunos filmes.
Paralelo a Tabernas discurre un barranco profundo de paredes
débiles y por tanto de formas caprichosas, con cuevas en algunas zonas y donde
la única agua consiste en desperdicios y residuos de la población. De no ser
por ello constituiría una rambla de extraordinario interés.
De gran popularidad es su Semana Santa, donde el tambor se
convierte en protagonista y en la cual se disputa el protagonismo de la puerta
de la iglesia tanto los estorninos como los capirotes de los nazarenos.
Segundo día
Emprendemos la tarea de acercarnos al ParqueNatural Cabo de Gata, el cual posee un Centro de Interpretación bastante
decente. Desde allí nos acercamos a una zona de marisma y salimos donde se
encuentra una colonia de flamencos chapoteando. A la altura de la playa de la Almadraba existe una
rica vegetación que en plena primavera se encuentra en todo su esplendor:
cigüeñuelas, limícolas, anátidas, se dejan observar en un día claro y sin que
el sol castigue demasiado. Ascendemos por una estrecha carretera hasta el
mirador de las Sirenas, donde se encuentra el faro y una construcción moderna
muy acorde con el paisaje.Desde allí hasta el pueblo de San José está cortado al tráfico para que los cicloturistas puedan gozar en todo su esplendor de estos parajes marítimos.
Una incursión hacia el interior nos descubre la gran
abundancia de palmitos, sementera de trigo, cuevas, trigueros y hasta refugio
para el cazador de turno.
Por la noche en Tabernas volvemos a los santos, con el
cristo de peluca, la virgen con cirios eléctricos, la plaza de la iglesia
repleta de público escuchando al cantaor que lanzaba al micro su saeta desde la
azotea del círculo mercantil. Tres o cuatro bandas de tambores y cornetas y la
señora de las pipas que no daba abasto con el puesto portátil de chucherías.
Aunque se desconocen
los orígenes de la Semana
Santa de Tabernas debido a la destrucción del archivo
parroquial de Tabernas, el azar de una incautación de las Constituciones de
cuatro de sus asociaciones realizadas antes de concluir el siglo XVIII y la
fortuna de haberlas localizado en el archivo municipal almeriense ha permitido
rescatar buena parte de la historia de Tabernas durante la edad moderna y poner
al alcance de su población actual cuatro constituciones que hace dos siglos se
habían dado por perdidas. jueves, 31 de marzo de 2016
La poesía del yazz
Teniendo como tengo casi puerta con puerta el Espacio Santa
Clara de Sevilla, suelo pasar para ver su programación. Mi acierto ha sido
pleno. Ayer me encontré con la celebración del Día mundial de la poesía y lo
disfruté de principio a fin. En primer lugar por el entorno, ya que este espacio por
si ya merece dedicarle un tiempo de ocio, con la señoreada Torre de Don
Fadrique como testigo.
En segundo lugar por la sala en la que estuvimos,
restaurada, con los lienzos de las paredes luciendo pinturas de otros tiempos y
techos artesanados. Y por último por la música de yazz que fue la protagonista
de todo el acto en si.
El espectáculo giraba en torno al libro Fruta extraña (la poesía del jazz) del profesor Juan Ignacio Guijarro
Él hacía las presentaciones, a continuación el profesor
Chema Tornero nos iba contando la historia del jazz desde sus inicios en New
Orleans
Luego se leía un poema por parte de la actriz Lola Botello
Para finalizar con la intervención de la cantante Natalia Ruciero
Para disfrutarlo de verdad, ya digo. En medio de músicos de todos los tiempos, con nombres inolvidables como Charlie Parker, Louis Armstrong, Ella Fitzgerald o poetas como Valente o Julia Uceda, me llamaron la atención la aportación del novelista Manuel Vázquez Montalbán, del que traigo a colación el poema Como si fuera esta noche la primera vez:
Rota solitaria articula da muñeca
de sus alas sus gestos
la gogo
girl
reivindica parcelas de aire
en un imprevisible océano
sin rosa de los
vientos
sin norte nocturno, ni sur de estío
la inutilidad de todo viaje
conduce a la isla de un podium
para bailar la danza de una tonta
muerte fingida para no fingir la vida
no no lee hasta entrada la noche
ni en invierno viaja hacia el sur
pero tiene bragas de espuma ambarina
sostenes de juguete un príncipe violeta
la despeña por los acantilados
del goce más pequeño
submarinos ya sus ojos tan nocturnos
la
gogo girl
tiene la boca entreabierta por el prohibido
placer de no hablar apenas
sobre la tierna noche
y su manto de flores ateridas reposa
su falsa cabellera de niña emancipada
guitarras nada eléctricas sumergen despedidas
rómpete actriz del deseo de amar la vida
como si fuera
como si fuera esta noche la última vez.
"A la sombra de las muchachas sin flor" 1973
Y la del poeta nacido en Moguer y para mí un gran
descubrimiento, Antonio Orihuela, del que me permito exponer este poema:
HUELVA
Hay sitios
en las afueras de esta ciudad
que jamás verás en un folleto
turístico.
Paisaje de escombro
donde hierve, estancada,
el agua de los colectores de
las petroquímicas
y se deslíe hacia el mar
el rojo veneno de las montañas
de fosfoyesos.
Tosen las chimeneas toneladas
de gases tóxicos
y cae polvo gris sobre la
piel del mundo
levantada, día tras día,
con más saña que el padrastro
de un niño.
También estallan, en esta
hora,
un millón de motores
que vuelven a casa,
signos de normalidad
que no impiden que las
enfermedades pulmonares
arrasen con los viejos, dejen
tocados a los recién nacidos
o empañen de hollín mis
pulmones, mis gafas
y se pone el sol
no sin una incierta belleza
que hace aún más hiriente
toda esta ruina
que paga
periódicos, políticos, libros
de poesía
y hasta la restauración de
todos los santos y santuarios de esta ciudad
antes de llevarse por delante
a los que acuden a las procesiones.
Espacios de desolación
en otra mayor desolación
por la que va cayendo,
lentamente, la tarde.
En fin, como verán, estas son las ventajas de vivir cerca de un Centro Cultural.
jueves, 24 de marzo de 2016
Torneo de escritores
Bajo el lema “Inocencia perdida” participé en este
Torneo con un relato basado en el cuento de mi autoría Una granja
muy particular, enfrentándome al segundo asalto y como dicen las reglas de
torneo sin que se sepa quien soy ni quien es mi contrincante. Una vez superada
la prueba, hablo de ello. Queda relacionado el relato para quien le apetezca
pinchar, pero lo que les quiero contar hoy es la existencia del sitio Tus Relatos donde nos damos cita los
aficionados a la escritura, sobre todo en prosa, y que de un tiempo a esta
parte ha cobrado una nueva dimensión por obra y gracia de Horacio
De la Barrera, ciudadano mejicano residente en Tokio, que nos ha puesto las
pilas con este Torneo.
Todo un trabajazo detrás del proyecto, cosa que siempre es de agradecer. Lo que más me interesa de los sitios en los que participo es la opinión de los demás sobre aquello que aporto y gracias a esta iniciativa tengo la garantía de que mi trabajo es leído y comentado, algo que por unas u otras circunstancias no siempre se consigue. En contraprestación suelo leer y comentar a diario bastante de lo que se publica en Internet, porque entiendo que a todos nos viene bien saber si hacemos las cosas como es debido. Es necesario la crítica si se quiere progresar, por tanto bienvenido sea este Torneo y ya veremos hasta donde puede llegar.
viernes, 18 de marzo de 2016
Pelo mandarinas para ti
Hemos tenido en estos días la presencia en nuestra tertulia
de la Casa de las Sirenas, de Álvaro Villa André, que nos presentó su libro de
poemas Pelo mandarinas para ti. Un día antes conocí a Álvaro en la corrala de
la calle Fray Diego de Cádiz, cerquita de la Plaza del Pumarejo de Sevilla.
Todo un descubrimiento. En primer lugar de la persona tan extraordinaria que
hay bajo ese gorrito que no le abandona. Sabe trasmitir y saber dar ejemplo de
superación. En la corrala el ambiente fue magnífico para un evento poético,
lejos de formalismos, bajo el auspicio de las mandarinas que al pelarlas el
autor nos inundó a todos de su aroma. Una proyección, un rinconcito precioso a
modo de escenario y música. Luego, en la Casa de las Sirenas, y por necesidades
de espacio, el acto resultó más tradicional, pero con el mismo encanto que sabe
impregnar Álvaro para que todos los presentes se dejen llevar por sus ganas de
comunicarse.
¿Y digo yo?
Ahora lo digo en este borrador,
y pronto tal vez en un supermercado al rozarme contigo casualmente
cuando dejes caer la caja de huevos que llevas en la mano
y me recorra el escalofrío por intentar guardar ese momento en mi
memoria y sienta la rotura de mis diques de protección... ¿Y digo yo?
Hay algo dentro de mí.
Lo sabrás si te cruzas conmigo.
Ahora lo digo en este borrador,
y pronto tal vez en un supermercado al rozarme contigo casualmente
cuando dejes caer la caja de huevos que llevas en la mano
y me recorra el escalofrío por intentar guardar ese momento en mi
memoria y sienta la rotura de mis diques de protección... ¿Y digo yo?
Hay algo dentro de mí.
Lo sabrás si te cruzas conmigo.
El libro presenta unas ilustraciones de Laura Sotelo Ayuso
para hacerlo aún más atractivo.
No se lo pierdan.
jueves, 10 de marzo de 2016
Huelguistas
jueves, 3 de marzo de 2016
De dos en dos
Participan de nuestra
tertulia literaria Casa de las Sirenas personas como el consagrado poeta Onofre
Rojano, del que me permito trasmitirles este poema de su libro Las heridas del agua publicado por Edílica en
2013.
Creer, llegar a pensar erróneamente
que vivir era tan solo, acumular instantes,
jubilosos cohetes y relámpagos
por los rincones de la sangre ardida con pasión,
o acunar el miedo como un toro indefenso.
Vivir es el continuo desasosiego propio
de no poder volver atrás la vida,
de no poder volver atrás la vida,
regresar al útero materno o al origen,
de no saber a dónde ir, dónde tirar la náusea
que le sobra a la lengua
o hacia dónde acudir con tus interrogantes.
de no saber a dónde ir, dónde tirar la náusea
que le sobra a la lengua
o hacia dónde acudir con tus interrogantes.
Pero tal vez sea peor el silencio latente,
la soledad del tiempo sobre nuestras
cabezas taladradas de alados alfileres.
la soledad del tiempo sobre nuestras
cabezas taladradas de alados alfileres.
Mas el dolor penetra en nuestros abismos
como el rocío virgen que supura la noche.
Y vivir no importe tanto como tender canciones
sobre las cicatrices.
como el rocío virgen que supura la noche.
Y vivir no importe tanto como tender canciones
sobre las cicatrices.
Pronto hemos perdido la tersura en los hombros,
la piel ardiente, el brillo en la retina,
la piel ardiente, el brillo en la retina,
los cabellos y los dientes que contenían fulgores
de acueducto,
y han surgido arrugas como zanjas oscuras,
donde antes se alzaban las albercas.
donde antes se alzaban las albercas.
Sin embargo la juventud perdura,
cantan las aves en las enramadas fértiles,
y la belleza existe,
se pasea en los escaparates andantes
de hombres y muchachas que se cruzan conmigo.
Y yo, hacia donde camino, continuo...
hacia que lugar regreso cada tarde con las
alas desiertas,
la tristeza entre la savia como un buey
de prestada limosna.
Hacia dónde yo, la vida que aletea por vías
que se esconden en mis huecos perdidos,
ignorado del mundo.
Reflexiono nos obstante con el sol apagado
en la nuca:
pero cuánto he vivido sin apenar notarlo.
Al escritor Alejandro
Cotta, le gusta más la narrativa. Valga como ejemplo de su manera de hacer,
este relato del libro en fase de publicación Situaciones difíciles.
CITA CON INMA.
Son las seis
de la tarde, Mauricio sale del trabajo pensando obsesivamente en su encuentro
con Inma dentro de poco. Han quedado en el Mesón del Marinero, junto a la casa
de ella, a las ocho. Tiene el tiempo suficiente, vive cerca.
Llega a su
casa y se ducha –tiene que ser una ducha rápida, se advierte para si- , luego
se cambia de ropa y sale. Ha cogido un poco más de dinero por si surge algún
imprevisto, quién sabe, algún capricho.
Está exultante
y la tarde le resulta más luminosa, como si el sol se estuviera demorando para
señalarle el camino a casa de ella.
Ha llegado al
Mesón, son las ocho menos diez y ella no está, pero es temprano. En la barra
pide una tónica. A estas horas no sabe nunca qué tomar.
La mirada de
Inma se había cruzado de pronto con la suya y ella la mantuvo. Conocía a
Inma hacía tres años, desde que fue
contratada en la empresa, pero nunca había pensado en ella más que como
compañera de trabajo. Estaba más allá de lo posible, sobre todo de lo
previsible. Sin embargo han quedado hoy a las ocho.
Saborea la bebida deleitándose. Toma pequeños
sorbos para dilatar el tiempo. Pero al
final son las ocho. En el fondo del vaso quedan la rodaja de limón y un cubito
redondeado de hielo. Una nueva oportunidad, apura el líquido que todavía queda en el vaso, con
toda la parsimonia de que es capaz. Las ocho y diez. Pero aún hay algo de
hielo. Más tarde, ya sin hielo, sin paliativos, asume que no ha venido. Pero
continúa en el bar. Siente un pellizco en el estómago. No es posible.
–¿Habíamos quedado a las ocho o las ocho y
media? –Se dice casi con un susurro.
Y eso es todo amigos.
Que les aproveche.
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