Estas son mis impresiones de tres libros de relatos leídos como "una parada obligatoria"
LA CASA TELLIER.-
Guy de Maupassant
Libro de relatos con tintes eróticos, donde hay de
todo, desde el que lleva el título del
libro, que pasa por ser uno de los más conocidos hasta “Las hermanas Randoli”,
todo un prodigio de relato con grandes dotes de ingenio. El asunto del erotismo
queda un tanto desdibujado en la mayoría de las ocasiones e incluso algunos
relatos pueden parecer insulsos para los tiempos que corren, pero lo cierto es
que el autor retrata muy bien a los personajes y nos mete en situación, aunque
luego la resolución sea más o menos de acorde con nuestras pretensiones. Se
trata de historias cortas que buscan la contundencia para conocer algo más a
este autor decimonónico.
EL CANDOR DEL PADRE BROWN.- G.K. Chesterton
Entretienen estos relatos de serie negra donde un
sacerdote muy peculiar junto a un delincuente reconvertido en policía, son
capaces de poner en claro una serie de muertes. No guardan relación unos
relatos con otros, salvo la presencia de estos personajes y sobre todo el padre
Brown, que con su sagaz inteligencia lo descubre todo. Algo insulso para mi
gusto, demasiado simple en apariencia, por lo que resulta insuficiente para
mantener la intriga. No obstante tiene la ventaja de estar bien escrito, por lo
que salva otros posibles defectos.
Buena lectura.
OTRA VUELTA VUELTA DE TUERCA.- Henry James
Hay que dar más de una vuelta de tuerca para
entender este relato, en apariencia facilón, pero que encierra más misterio de
los que deja ver. Llevado al cine, no es de extrañar que nos suenen sus
escenas, pero luego leyendo el libro y ateniéndonos a la gran cantidad de
llamadas que presenta, las dificultades se agudizan página a página. Es una de
esas lecturas complejas, aunque –repito- parece una cosa fácil eso de la
relación de una institutriz con sus pupilos; claro que las apariciones ya
empiezan a complicarlo todo y ahí viene la dificultad de interpretación. Ni
siquiera el final está claro por supuesto
no hay acuerdo entre los expertos si va en una dirección o en otra. Así que
disfrute para los eruditos y sufrimiento para los aspirantes a buenos lectores.
