jueves, 9 de marzo de 2023

Alcornocal de La Mocheta

             

                   

Árboles singulares de Andalucía

Singularidad
El Alcornocal de La Mocheta destaca por los imponentes perímetros de tronco de sus componentes y la edad que se les estima. A modo de ejemplo uno de ellos presenta un perímetro en el fuste de 4,30 metros y el buen estado de conservación que se observa permite aún la extracción de varios quintales castellanos
de corcho. A pocos metros de este existe otro que, con una antigüedad estimada en unos 400 años, por sesenta numerosos abultamientos y grietas en su corteza.
Este reducido grupo de alcornoques forma parte de unos terrenos cuya historia se remonta varios siglos. Tiene su origen en una antigua finca de recreo, usado como cazadero por los Ponce de León, Duques de Arcos.
Caracterización
Los alcornoques forman parte de un alcornocal mucho más extenso dedicado a la extracción de corcho y a las actividades agropecuarias. Algunos pinos piñoneros (Pinus pinea) dispersos destacan por su mayor altura sobre los alcornoques. En las inmediaciones también sobresale un bosquete de eucaliptos
(Eucalyptus spp.) cuya madera se emplea para los trabajos de la finca. Entre la vegetación arbustiva las manchas dispersas de jaras son la tónica dominante (Cistus albidus, Cistus crispus).
aunque también aparece alguna rosa silvestre (Rosa canina). El sustrato sobre el que se desarrolla este paraje es muy arenoso y la pendiente nula.
LOCALIZACIÓN
Paraje: Monte Palacio
Término municipal: Paradas
Espacio Natural Protegido: No
PROPIEDAD Privada
ESPECIES INTEGRANTES
Quercus suber
Pinus pinea
EXTENSIÓN
1,4 ha

viernes, 3 de marzo de 2023

Antología Piel


 

Plataforma Independiente de Escritores Libres
Se presentó en Sevilla, hace poco, esta antología, en la que he participado junto a otros poetas, con el poema: La mar, el mar, que comparto con todos vosotros.

 

Consciente soy: te descubrí
enarbolando ya veinte años;
desde el postigo de mi puerta
sentí flotar la brisa, ebria de ocasos.
Tampoco fui grumete
porque mi oído interno
es forjador de la línea plana,
por eso comencé a nadar
en el remanso de un arroyo
de pececitos juguetones.
Se empeñó Alberti
que estuvieras presente
a la hora de mis sueños;
quería acariciar tus bucles,
degustar con mis labios
la sal que corre por tu piel,
en los tórridos atardeceres del sur.
Con mis descalzos pies
caminé por tu orilla;
pude advertir que mis sentidos
gozaran de la dicha
de encontrarme a tu lado.
El horizonte se cubría
de golondrinas en el mar
y una balada de rítmicos versos
fue penetrando en mi alma
como olas en la playa.
Cuantas veces he pretendido
zambullirme en tu seno,
dejarme llevar por las horas
acabar en tu borde
extenuado de tanto bracear.
Otras veces fui seducido
al sentirte cerca de mi
para contemplar a los niños
haciendo castillos de arena.
En ocasiones te enfureces
lanzas andanadas de espuma;
con tu traje de nieve
alcanzar quisieras a la montaña.
Dormité envuelto en la fragancia
de una colcha de estrellas
y abrazaste mi piel
cuando la luz del alba
pespunteaba el horizonte.
Saben de ti mis días
sin importar el trecho
que medie entre nosotros;
guardo tantas imágenes
moldeadas en mi retina
que aún no nació la medida
que archivarlas pudiera.
Aguárdame en la orilla
que no tardará en arribar
el tren que a ti me acerque;
así contemplaremos juntos
los atardeceres en rojo,
mientras siento tu brisa
acariciando mi alma.

 

miércoles, 1 de marzo de 2023

Todo un personaje

 


Se puede ser ingenioso, se puede ser hábil y se pueden tener necesidades básicas que cubrir,  pero cuando además se le echa cara dura, puede lograrse hasta un éxito atronador. El personaje de quién les hablo reúne todas esas condiciones y alguna que otra más, así que no es cosa de dejar de conocerlo. Entre las páginas del libro Bajo la luz de mi plaza suele encontrarse, sintiendo además simpatía por los escaparates. Es cuanto puede decirles. No se lo pierdan.