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viernes, 29 de marzo de 2019
jueves, 21 de marzo de 2019
Ditirambo
Lanzas ardientes
queman,
queman,
desgastan,
martirizan
los resecos labios;
martirizan
los resecos labios;
coartan
las palabras.
las palabras.
Sosegada oscuridad,
techo
techo
de crujiente
rastrojo;
me diste
tan largas
horas de calma
que a pesar
de los densos
muros de cemento
aún respiro.
me diste
tan largas
horas de calma
que a pesar
de los densos
muros de cemento
aún respiro.
Librillo de
papel blanco;
papel blanco;
arrugadas manos
te acarician.
te acarician.
¿Por qué
reduces la vida
a cuatro
bocanadas humeantes?
FELIZ DÍA DE LA POESÍA
reduces la vida
a cuatro
bocanadas humeantes?
FELIZ DÍA DE LA POESÍA
jueves, 14 de marzo de 2019
Presentación en Paymogo
Con motivo de la XVI Feria Transfronteriza del gurumelo, a celebrar en Paymogo, se va a presentar el libro Breviario para tardes de lluvia. Un libro que comenzó su periplo hace un año, en la ciudad de Sevilla y que luego de algunas lecturas de cara al público en tertulias y reuniones varias, le ha llegado el turno de vestirse de largo ante el mismo auditorio que ya lo hizo su antecesor Una parada obligatoria. Como obligatorio es dar las gracias por anticipado al Ayuntamiento de Paymogo por la oportunidad de dar a conocer este trabajo ante mis paisanos. Cuento con la colaboración de la Sociedad Pagos de la Sierra y de José María Infante. Ya tan solo falta que tengamos una buena jornada de domingo y disfrutemos todos con los microrrelatos que conforman esta obra. Dice el escritor E.L. Doctorow "En el lugar de donde yo soy el sol se pone sobre la tierra". Vamos a intentar que eso siga siendo así, al menos mientras podamos.
viernes, 8 de marzo de 2019
Una parada en La puebla de Montalbán
A mi llegada a Toledo comienzo por darle los buenos días al
ilustre hidalgo que me metió el venenillo en el cuerpo es esto de la escritura:
D. Alonso Quijano. Visita obligada a los miradores que hay en torno a la
ciudad, así como a los distintos monumentos que la conforman, y en la que cuál
unos turistas más disfrutamos de la compañía de los entrañables Almudena y
Eulogio, que en todo momento nos acompañaron. La ciudad, en un día luminoso
como el que teníamos por delante, impresiona, siendo el Tajo el cinturón acuoso
y mágico que la rodea para deleite de unos y otros. Hay tanta historia por cada
uno de sus rincones que sobrecoge lo que se ve.
De camino hacia La Puebla es conveniente darse una vuelta por la ermita de Santa María de Melque y el castillo de Montalbán y empaparse de todo lo que de ese sitio se cuenta.
Y ya en el pueblo nos encontramos con la Torre de San Miguel, emblemático lugar, la Plaza Mayor, el Palacio de los Condes de Montalbán, el convento Concepcionista, la ermita de La Soledad o el Museo La Celestina, punto de encuentro del acto central de la visita, y en el que tuvo lugar la presentación de libro de relatos Una parada obligatoria. Como despedida de tan magnífica acogida, queda el recuerdo de Fernando de Rojas, hijo de esta villa.
De camino hacia La Puebla es conveniente darse una vuelta por la ermita de Santa María de Melque y el castillo de Montalbán y empaparse de todo lo que de ese sitio se cuenta.
Y ya en el pueblo nos encontramos con la Torre de San Miguel, emblemático lugar, la Plaza Mayor, el Palacio de los Condes de Montalbán, el convento Concepcionista, la ermita de La Soledad o el Museo La Celestina, punto de encuentro del acto central de la visita, y en el que tuvo lugar la presentación de libro de relatos Una parada obligatoria. Como despedida de tan magnífica acogida, queda el recuerdo de Fernando de Rojas, hijo de esta villa.
jueves, 21 de febrero de 2019
Seguimos volando
Chorlitejo chico
Lo conocí en las orillas de un pantano correteando como
chiquillo tras una pelota, con su vocecilla estridente poniendo en alerta a
toda la familia. Con paciencia y prismáticos se terminan descubriendo sus
facciones: patas amarillentas, anillo, ocular, franja alar blanca. En vuelo
despliega todo un alarde de dominio del medio.
Se de su existencia porque en el campo andaluz es difícil
que no hay un cazador que no la conozca, por aquello de la competencia. No he
tenido aún la suerte de verla siquiera en vuelo. Dice la guía que cala sobre su
presa como un halcón.
Buitre negroImpresiona verlo en el cielo, con esa facilidad de vuelo sin motor, dejándose llevar. Lo he conocido en una colonia estable, anidando sobre encinas, gracias a un programa de recuperación que se llevó en su día por las sierras de Huelva. Puede confundirse con el común, pero fijándose bien predomina el negro por todas partes, teniendo además costumbres más solitarias que su pariente, el leonado.
Esta avecilla, de apenas
10 gramos de peso, es fácil de localizar en vuelo, por su característico
zigzagueo y su voz aguda y raspante. En el suelo o posada nunca llegué a saber
de él. Para iniciarse en ornitología viene muy bien tenerla por compañera.
jueves, 14 de febrero de 2019
Mi tierra
Hoy he caminado bajo los signos evidentes de la llegada de
la primavera. Por mi tierra, por las calles de guijarros y paredes de cal. Cada
lugar por el que iba pasando me traía a la mente cómo llegue a conocerlo en
otro momento, me veía correteando por uno y otro espacio como si el tiempo se
me fuese a acabar. Allí está la estructura esquelética del edificio dónde el
zapatero remendón daba cuenta de todo cuanto zapato se le llevase, con aquella
silla pegada al suelo, como si el hombre
no tuviese miembros inferiores. Las casas han ido cambiando con el paso del
tiempo, pero yo las sigo viendo como las viví, cuándo por algún que otro
momento entré en ellas: a comprar, a dar un recado, a preguntar por un amigo, a
ver una película en el televisor que no había en mi casa. La luz de la mañana
es la misma, los lugares son los mismos, algunas personas parecen no haber
cambiado, pero mi mente me lleva a verlo todo como en una serie de secuencias,
en la que el espacio, la gente y las costumbres van evolucionando sin dar
tregua al segundero, cómo cuando era niño: todo lo hacía corriendo, parecía un
cervatillo que nada más nacer ha de ponerse en pié por si aparece el león y hay
que salir huyendo.
El cabrero me saca todo mi parentesco, en una charla improvisada en medio del campo, aclaramos cuál fue la quinta de cada uno, y al final yo continúo disfrutando de la sinfonía avícola que inunda mis sentidos y él se coloca unos minúsculos auriculares en los oídos, tal vez más que aburrido de no oír más que los sonidos de la Naturaleza. Y sigo caminando. Mis pasos me llevan hasta la explanada en la que jugábamos al fútbol antes de que se terminara formando un equipo con campo propio, antes de que los postes con redes no fuesen más que dos peñascos y los goles sólo se cantaban en función de la altura del cancerbero. Hay margaritas y luce de verde allá por donde miro, se oye en cencerro de las ovejas y el agua por el arroyo, aunque bien es verdad que hace tanto que no llueve, que ya veremos que va a pasar con los gurumelos. A la vuelta a casa procuro descansar, ya que en eso también se nota el cambio, si antes ignoraba el sentido de esta palabra, ahora me resulta imprescindible su comprensión. Y es que no en balde, la vida del jubilata tiene estas cosas.
El cabrero me saca todo mi parentesco, en una charla improvisada en medio del campo, aclaramos cuál fue la quinta de cada uno, y al final yo continúo disfrutando de la sinfonía avícola que inunda mis sentidos y él se coloca unos minúsculos auriculares en los oídos, tal vez más que aburrido de no oír más que los sonidos de la Naturaleza. Y sigo caminando. Mis pasos me llevan hasta la explanada en la que jugábamos al fútbol antes de que se terminara formando un equipo con campo propio, antes de que los postes con redes no fuesen más que dos peñascos y los goles sólo se cantaban en función de la altura del cancerbero. Hay margaritas y luce de verde allá por donde miro, se oye en cencerro de las ovejas y el agua por el arroyo, aunque bien es verdad que hace tanto que no llueve, que ya veremos que va a pasar con los gurumelos. A la vuelta a casa procuro descansar, ya que en eso también se nota el cambio, si antes ignoraba el sentido de esta palabra, ahora me resulta imprescindible su comprensión. Y es que no en balde, la vida del jubilata tiene estas cosas.
jueves, 7 de febrero de 2019
Un ave con recursos
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