Así comienza este relato se puede encontrar en el libro Bajo la luz de mi plaza
Aquella tarde le tocó a Andrés abrir el bar. Llamó a Fiorina y se pusieron los dos a preparar las mesas y las sillas. Hacía calor. En el interior del local las mesas de madera soportaban los taburetes con las patas para arriba y el suelo aún mojado aguantaba el paso de los minutos para el pase de revista del dueño del negocio. Por la calle apenas transitaba nadie. Y de pronto una sombra se proyectó sobre el terrazo reluciente:
J.R. Infante
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