Cruzamos juntos el límpido valle
hasta llegar a Boí. Tu mirada
de miel fue calando como espada
de inusitado placebo .Una calle
de Barruera nos llama. Qué detalle!
para estas dos almas enamoradas
que miran más allá entusiasmadas
bajo el alboroto de un pasacalles.
Taüll nos graba a fuego páginas
de fieles leyendas, mientras mis labios
buscan los tuyos bajo un avellano
centenario. Absortos en láminas
veo el pico del urogallo. Sabios,
mis dedos rozan tu ardiente mano.
Prosa poético precioso José. Un abrazo
ResponderEliminar