271 Por fin llegaron las lluvias, Gon, y por fin pude
disfrutar de una jornada campestre como dios manda, Alba, para que veas que
todo llega, tienes razón Alba, lo que no se es si esta lluvia le vendrá bien a
la sequía de clientes que tenemos en las otras casas, ¡qué quieres que te diga,
Gon!, los líos se pagan y la gente se cansa de llamar a la puerta y no poder
entrar, menos mal que por aquí estamos tranquilos ¿no te parece?, ya lo creo
Alba, pero no cantes victoria que estando D. José de por medio nunca se sabe
¿terminaste de leer Lolita?, lo terminé Gon y aún me sobrecoge su recuerdo,
Nabokov no se cortó un pelo en su relato, tienes razón Alba, ¿puedo preguntarte
una cosa personal Gon?, sí claro, ¿por qué me estás dando tantas veces la razón
esta mañana?, ¡me cago…cuidado que eres!, ¡Ja,ja,ja…no me he podido reprimir,
lo siento compañero!, ahora en serio: ¿es cierto lo que se dice que el jefe te
ha encargado la lectura de una novela en la pantalla?, es cierto, ¡jolines Gon!
¿y como lo llevas?, pues mira, si quieres que te diga la verdad, ¡si quiero!,
¡¡otra vez!!, ¡No, Gon, lo siento!, no quiero cortarte, no te lo tomes así, de
verdad, dime como es eso de seguir una novela a través de la pantalla del
ordenador, ¡déjate de cachondeo, Alba!, estás hoy como el tiempo, lo cierto es
que era bastante escéptico al respecto pero una vez iniciada la lectura, lo veo
cómodo, es en pdf y te permite desplazarte, buscar páginas, frases, en fin
Alba, lo propio en estos casos, la semana que viene ya entraremos en su análisis
¿te parece?, tienes..¡joé!, vaya mañana que llevo, ¡de acuerdo Alba, en eso
quedamos!, pues vaya usted con dios amigo, vaya usted con dios.
