sábado, 15 de mayo de 2021

Conformismo

 


Domingo llegó a su casa y le dijo a su mujer: llego a estas horas porque estuve ayudando a dos hombres que no sabían dónde vivían; como los bares estaban cerrados, no pudimos orientarnos y encima el taxista se confundió con el nombre de la calle, y nos llevó a los tres a la puerta de un pub, dónde me dejé el móvil, por eso no pude llamarte. Y ella lo creyó.

J.R. Infante

 

2 comentarios:

  1. ¡Vaya sarta de mentiras! ¡Pobre señora! Corto pero muy bueno.

    Un abrazo Arruillo.

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  2. Gracias, Conchi, por la visita y tu comentario. Un abrazo

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¿Y ahora qué? ¿No me vas a decir nada?