Dentro de la parada obligatoria que vengo haciendo en la lectura de los clásicos, hoy me detengo en:
LOS OJOS VERDES Y OTRAS LEYENDAS.- Gustavo Adolfo Bécquer
Comienza el libro con una frase que es la misma por la que me he guidado yo mismo en muchas ocasiones. ...” he dejado a capricho volar la pluma”. ¿qué decir? Una maravilla, Bécquer escribió poco, pero ¡vaya tela como escribió! Como es casi lógico estas leyendas ya las conocía, no obstante resulta todo un placer volver a recrearme en ellas. El Romanticismo marcó una época. Pero ¿qué época no está impregnada por el romanticismo? A mí al menos me resulta difícil ponerme a escribir y no dejarme llevar por esa línea. Un clásico que sigue siendo recurrente y cuando una y otra vez se sigue acudiendo a él por algo será. Muy buena lectura.
CUENTOS RUSOS.- José Laín Entralgo
Ocho cuentos rusos, a cual mejor que me han transportado a otra época y a otro momento de la historia.- No recordaba ninguno, aunque es posible que alguno hubiese caído en mis manos en otros tiempos.- Mucho contenido, mucho aprendizaje de su lectura y buena forma de conocer a las personas y ese mundo interior tan enigmático que todos llevamos dentro.- Quizás sea La Víbora el que más me llama la atención, porque tiene mucho dinamismo, aunque me quedo con la filosofía de Bábel de no añadir nada a los textos para su remate final, sino más bien quitar, cosa que cuesta tanto trabajo conseguir.- Buena lectura.
EL HOMBRE DE LOS RELOJES Y OTROS CUENTOS.- Arthur Conan Doyle
Unas buenas historias narradas por alguien a quien se le nota la maestría, no en balde fue el padre nada más y nada menos que de Sherlock Holmes, aunque esto en otras casos no signifique nada por aquello de que todo puede quedar en una única obra maestra, es éste, creo que no se da esa circunstancias a juzgar por la forma de contar estas peripecias. Me quedo con “El cuarto de la pesadilla”, por ese genial giro que tiene el relato. Muy buena lectura.
.jpg)

Hola, José. Buenas lecturas. Estoy leyendo la biografía que hizo Stefan Zweig sobre Balzac, no tiene desperdicio. Un abrazo.
ResponderEliminarEstupendo, amiga. Ya lo comentaremos.
ResponderEliminarGracias por pasar por aquí.
Un abrazo
JRInfante