Escribo porque me gusta, se podría decir que soy un escritor literario. Más específicamente un cuentista.
Horacio Quiroga
MmG <medardomgurría@gmail.com> 7 de febrero de 2014 23:57h
Para: <elisacapa@elisacapa.com>
Asunto: Grandes esperanzas.
Querida Elisa: Ni que decir tiene lo bien que me ha venido el título de este libro para expresar mi situación actual. Al igual que el protagonista de la obra de Dickens, siento que tengo ante mí un futuro lleno de ilusiones, porque me encuentro cada vez más seguro de lo que hago. Los cuarenta y nueve capítulos que conforman la edición que llegó a mis manos, fueron devorados sin tregua alguna. Eso sí, sus cuatrocientas sesenta y nueve páginas resultaron un auténtico calvario para mi presbicia, por el tamaño de la letra. Renuncié a leerlo en formato electrónico por mi apego al libro de papel y la verdad es que será la última vez que me atreva a tanto. Carlos Dickens no me era desconocido, cómo es lógico, pero ante obras de esta calidad hay que descubrirse y pensar en la importancia de no dejar de leerlo de una manera u otra. La estructura lineal de la obra nos va llevando a contarnos todo lo que le ocurre al protagonista desde que es pequeño. Al contrario de otras obras de Dickens donde se observa un gran dinamismo, una constante briega de sus personajes, en esta parece que todo discurre de una manera más comedida: a Pip le van ocurriendo cosas, pero se reflexiona más que se actúa.
Supongo que algo parecido te ocurriría a ti cuando la leíste, porque sé que eres muy dada a la reflexión, y por tanto estas situaciones te gustarán, pero bueno, eso son especulaciones mías. Ya me dirás.
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