Una ventana abierta a la imaginación
Paseaba descalza alrededor de la fuente y los guijarros le transmitían el sentir de una madre que ha de cuidar a sus hijos.
Qué bueno.Grande, amigo. Muy bueno.Abrazo!!!
¿Y ahora qué? ¿No me vas a decir nada?
Qué bueno.
ResponderEliminarGrande, amigo. Muy bueno.
Abrazo!!!