jueves, 26 de abril de 2018

Progresión regresiva



De pequeño, en mi pueblo, hacíamos cola en la fuente para llenar el cántaro de agua. Luego llegaron los embalses y el agua brotó en el fregadero como por arte de magia. Ahora vivo en la ciudad y contemplo con asombro mi vuelta a la niñez.

4 comentarios:

  1. ¡Y qué fresquita salía! los tiempos modernos te ofrecen comodidad a cambio de belleza
    Un fuerte abrazo

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  2. Otro para ti, Julia. Gracias por la visita.

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  3. Hola Arruillo, incontables las veces que he ido a buscar agua a la fuente, me has hecho recordar otros tiempos.

    Un abrazo de Espíritu sin Nombre.

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  4. Hola, Conchi, gracias por la visita. Qué grandes recuerdos,eh,por ahí hemos andado más de uno. Besos

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