jueves, 14 de junio de 2018

Libros que me acompañan



MERCEDES DE VELILLA.- Pablo Morterero Millán //Ayuntamiento de Camas//
Para mi ha sido una grata sorpresa encontrarme con que el destino me ha traído no solo al descubrimiento de este grupo de mujeres que conforman el Club de Lectura Alféizar, sino a que mi domicilio esté situado en la Calle Mercedes de Velilla, escritora de finales del XIX y principios del XX, de la que se cumplen por estas fechas cien años de su muerte. En un encuentro con el autor nos fue desvelando los secretos de la confección de este libro sobre la vida de una escritora que le tocó vivir un momento complicado para que una mujer destacase por sus escritos. A pesar de la protección de su familia y del ambiente literario que se viviese en su casa, lo tuvo difícil por causas ajenas al hecho literario. En este libro novelado, el autor nos desgrana la vida de la escritora, de la que se conoce tan poco que es un ejercicio de virtuosismo escribir sobre ella. Ya es toda una premonición la primera página con la que se abre el libro: En el libro de la vida/hay que escribir con cuidado/porque hay en él muchas hojas/que deben dejarse en blanco. Son versos de Mercedes de Velilla, poeta que tuvo el reconocimiento del propio Juan Ramón Jiménez. Publicaciones así siempre son dignas de elogio, por el público reconocimiento hacia aquellas personas que en su día no fueron consideradas como se merecían.

LECTURAS PARA MINUTOS 1.-  Herman Hesse //Alianza Editorial//
Estamos ante un libro de bolsillo que nos pone en la mano descubrir cuáles eran los pensamientos de este escritor de origen alemán que vivió a caballo entre los siglos XIX y XX. Estructurado en los apartados: Política, Sociedad e individuo, Obligaciones del individuo, Formación, escuela, educación, Religión e Iglesia, Saber y consciencia, Lectura y libros, Realidad e imaginación, Arte y artistas, Humor, Felicidad, Amor, Muerte y Juventud y vejez . Como se, todo un elenco de posibilidades en las que poder descubrir el pensamiento de un personaje tan extraordinario como fue este escritor. Las notas han sido extraídas de cartas y libros, dado que como es sabido era cosa frecuente en otros tiempos escribir cartas sin la presencia de la tecla suprimir, y aunque se podían quemar o hacerlas desaparecer de alguna manera, siempre había gente curiosa que le daba por recopilar y guardar. Ahora la podemos disfrutar otros y sobre todo nos sirve de escuela de aprendizaje, algo tan necesario en este mundo de excesivas prisas.
Ahí quedan esos textos que como dice el propio autor: El aforismo es algo así como una piedra preciosa, que adquiere más valor por su rareza y solo causa placer en pequeñas dosis.


LECTURAS PARA MINUTOS 2.- Hermann Hesse //Alianza Editorial
Al igual que ocurre en el 1, estamos ante una serie de escritos de Hesse extraídos de sus cartas y libros y que nos dan idea de cuáles eran sus pensamientos, vertebrados a lo largo de una selección que abarcan la política, sociedad e individuo, tareas del individuo, formación, escuela, educación, religión e Iglesia, saber y conciencia, lectura y libros, realidad e imaginación, arte y artistas, felicidad, amor, muerte, juventud y vejez. Como se ve con claridad, luego de detenerse en cada uno de estos apartados, es más fácil acercarse a la vida de un autor que no pasó ni pasa desapercibido. Una lectura, por tanto, recomendada.


LA SEMILLA DE LA BRUJA.- Margaret Atwood //Lumen//
Esta obra forma parte de un proyecto que trata de recrear las de Shakespeare. Algo digno de elogio si al final se consigue el propósito, porque no debe nada fácil adentrarse en los entresijos de la vida y obra del renombrado autor. En este caso, la autora se las ve con La tempestad. A mi me ha convencido su planteamiento, la estructura que le ha dado al libro y el fondo elegido, a través de una colonia penitenciaria y presos en predisposición de figurar como actores.  Cada cual se mete en su papel y nos hacen participes a los lectores, puesto que atrapa el devenir de los acontecimientos. La propia hija del director de la obra (personaje principal) se llama igual que la protagonista de la obra de S, motivo por el que el eligió esta obra para representarla en el penal. Busca una venganza, que al final consigue apoyándose en los presos, con los que la convivencia le hace intimar. Dentro de su soledad, finge que su hija muerta aún vive con el, en esa especie de ilusión infantil, de amigo invisible. Todo el mundo se entrega en la representación, creando un ambiente muy didáctico que traspasa las páginas del propio libro para llegar hasta quien lo tiene en sus manos. Adaptación novelada de la obra de S. que está muy conseguida. Un libro que convence.


1 comentario:

¿Y ahora qué? ¿No me vas a decir nada?