La estancia es el duro mármol de una puerta trasera que nunca se abre, porque el edificio está en desuso. Tiene la ventaja con respecto a los cajeros automáticos, que no te despiertan a altas horas, ni te dan patadas en los riñones y con el albergue que no tienes que soportar los trepidantes ronquidos del compañero de arriba. Te levantas con las primeras luces o con el canto del mirlo, que utiliza como posadero matutino el balcón de la señora del primero que lo tiene como una jungla. Si no ha llovido demasiado, le das una vuelta al cartón-sábana y queda listo para la hora de la siesta, si fuera menester, o si no para cuando llegue la hora de acostarse – si es que llega .Ni que decir tiene que el tajo está cerca: en cuanto queda un hueco libre de aparcamiento, te colocas la gorra (amarilla), el paraguas en el antebrazo y el silbato entre los labios. No hay que olvidar una vuelta por los contenedores por si se puede mejorar la oferta del ajuar: el último cartón-edredón resultó demasiado pesado y aunque aislaba de la humedad, hacía sudar lo suyo. A la una hay que estar en la cola del comedor y por la tarde conviene dar una vuelta por el Más y Mas que dicen los colegas que hay ofertas de tetra-brik. Y mañana hay que madrugar, que las monjas del hospicio reparten ropa. Lo de los cartones tendrás que dejarlo porque cada vez que reúnes una carga, te la terminan robando; lo tuyo es aparcar coches, que es trabajo limpio. Y déjate de sutilezas en tu estancia que como la pongas demasiado atractiva, terminarás perdiéndola: ya sabes como es la gente. Apáñate con los cuatro cartones y no te preocupes por el desahucio, que se trata de un edificio oficial. Buenas noches.

Triste realidad amigo mio, excelente narrativa, un abrazo y feliz salida y entrada.
ResponderEliminarTriste lo que narras pero como dice, Nuria, es la triste realidad.
ResponderEliminarTe deseo un feliz año 2015 que todos tus proyectos se vean cumplidos.
Un beso.
De mucho realismo, amigo. Lo dices muy bien.
ResponderEliminarAbrazos y Feliz y Próspero 2015!
Nuria, María, José: que tengáis una feliz entrada de año y que sigamos viéndonos con ganas de continuar por este mundillo de letras en el aire.
ResponderEliminarAbrazos
Deseo que el año que viene se lleve esta miseria que se palpa cada día en las calles. Feliz 2015. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarQue así sea, María José. Que sea venturoso el año que llega.- Un abrazo
ResponderEliminarUna triste realidad a la que solemos volver la mirada.
ResponderEliminarTe deseo un año lleno de plenitud.
Abrazos
Ojalas, acabe este sistema de vida, que por desgracia vemos a diario.
ResponderEliminarUn abrazo J.R. Feliz año nuevo.
Hola Vero, gracias por pasar y dejar tu comentario. Lo mismo te deseo respecto al 2015, que seamos felices. Un abrazo
ResponderEliminarOjalá sea así, Conchi. Gracias por pasar por aqui.- Feliz 2015 y un abrazo
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